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Durante la próxima visita del Papa a Bolivia, éste se trasladará desde Ecuador en uno de los aviones de la línea aérea estatal BoA. Aterrizará en El Alto el 8 de julio y ese mismo día, después de visitar brevemente La Paz, partirá rumbo a Santa Cruz en la misma nave.

El protocolo del Vaticano solicita que los aviones en los que viaje el papa sean acondicionados a sus necesidades. Una de estas peticiones solía incluir la habilitación de una pequeña cama para que el papa pueda descansar y recostarse -en los viajes largos, sobre todo. Sin embargo, en este caso, el actual pontífice ha rechazado esta posibilidad.

El acondicionamiento de la nave de BoA que trasladará al papa será entonces mínimo y tendrá que ver más con su seguridad. 

Durante el vuelo suele ofrecerse un menú especial, el que casi siempre tiene que ver con el país que se va a visitar. En otras palabras, cuando Francisco arribe a Bolivia, probablemente, ya habrá saboreado alguno de los varios platos típicos del país.

Junto a Francisco viajan muchos periodistas (más de 50) de medios internacionales, quienes deben presentar una solicitud con anticipación. Éstos, sin embargo, deben pagar por este privilegio, ya que puede ocurrir que en este tipo de itinerarios se anime a realizar una conferencia para la prensa. Por lo demás, el costo de cada pasaje en el avión del Papa suele incrementarse hasta tres o cuatro veces más respecto de la tarifa normal.

Por último, el avión en el que se traslada el papa cambia provisionalmente su nombre o código de identificación, designándose como Pastor Uno (Shepherd One, en inglés).

El viaje desde Roma

El uso del avión de BoA podría considerarse como un detalle singular, sin embargo es parte del protocolo ordinario en este tipo de situaciones.

Cuando el papa sale del Vaticano rumbo a uno de sus tantos viajes de evangelización, lo usual es que se renten los servicios de una línea área comercial, es decir, alquile un avión para uso exclusivo del pontífice. Esto sucede porque el Vaticano carece de aeropuerto y de una flota de aviones privados.

En ese sentido, cuando Francisco tiene que salir del Vaticano casi siempre alquila un avión de la línea aérea Alitalia. En cambio, para el viaje de retorno hacia la Santa Sede suele recurrir a los servicios de la línea aérea bandera del país anfitrión.

El papa que más viajes realizó durante su pontificado fue Juan Pablo II: 104 viajes apostólicos fuera de Italia. Al respecto, cuando un niño le preguntó por qué siempre estaba viajando por el mundo, éste respondió: "El Papa viaja tanto, porque no todo el mundo está aquí (en Roma)".