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Todo está listo y preparado en el Congreso de Perú para una posible destitución del presidente Pedro Pablo Kuczynski (PPK), acusado de recibir sobornos de la empresa brasileña Odebrechet.

Tras realizar un llamado a la OEA para que verifique el proceso, Kuczynski comparecerá hoy ante el Congreso para defenderse de las acusaciones de que mintió sobre sus vínculos con la constructora brasileña, pero las posibilidades de que pueda salvarse parecen mínimas. Una misión de la OEA estará presente.

El mandatario corre el riesgo de ser cesado por “incapacidad moral” y convertirse en el primer presidente en perder su puesto por Odebrecht, que admitió haber pagado millones de dólares en sobornos en varios países latinoamericanos.
“Yo no he mentido, no soy corrupto”, ha repetido Kuczynski.

Odebrecht admitió haber pagado 29 millones de dólares en sobornos para ganar obras en Perú entre 2004 y 2015, periodo que abarcó los gobiernos de Alejandro Toledo (2001-2006), en el que Kuczynski fue ministro; Alan García (2006-2011); y Ollanta Humala (2011-2016).
Humala permanece en prisión preventiva, acusado de recibir tres millones de dólares para su campaña electoral de 2011, mientras que contra Toledo pesa una orden de extradición desde Estados Unidos por recibir presuntamente 20 millones de dólares en sobornos para conceder a Odebrecht la construcción de una carretera.

“La suerte del presidente Kuczynski está echada”, dijo a la AFP el analista Luis Benavente.

¿Cinco millones de dólares?  
Kuczynski entregará sus descargos desde las 09:00 locales (14:00 GMT / 10:00 hb)) ante un Congreso dominado por la oposición y decidido a destituirlo, ocho días después de que el escándalo Odebrecht se cobrara otra prominente víctima, el vicepresidente ecuatoriano, Jorge Glas, condenado a seis años de prisión por recibir sobornos.

Empresario, de 79 años, con experiencia y amigos en Wall Street, Kuczynski alega que nunca recibió un pago ilegal de la compañía brasileña.
Después de escuchar los descargos del mandatario, el Congreso unicameral sostendrá un debate antes de votar si lo destituye por haber ocultado que empresas vinculadas a él realizaron asesorías a Odebrecht, por las que les pagó casi cinco millones de dólares.

Para aprobar la vacancia por “incapacidad moral permanente” de Kuczynski, con base en que negó insistentemente sus vínculos con la constructora para luego ser desmentido por la propia empresa, se requieren 87 votos de los 130 escaños del Parlamento. Los votos parecen asegurados, puesto que el proceso de destitución fue solicitado por 93 legisladores.

Acusadores, acusados

El partido fujimorista Fuerza Popular, que ha tenido contra las cuerdas a Kuczynski desde que comenzó su mandato en julio de 2016, le exigió hace unos días renunciar para evitar ser destituido.

Pero los acusadores del presidente Kuczynski tampoco están exentos de sospechas: la propia líder de Fuerza Popular, Keiko Fujimori (hija del encarcelado expresidente Alberto Fujimori), es investigada por vinculos con la empresa Odebrecht por lo que tuvo que declarar ante la Fiscalía.

 Paso a paso

Empresas vinculadas
Los contratos entre las empresas de Pedro Pablo Kuczynski, First Capital Partners, Westfield Capital y Latin American Enterprise Fund Managers, y Odebrecht fueron difundidos por la comisión parlamentaria que investiga el caso Lava Jato. 

¿Contratos legales?
Tanto Kuczynski como Odebrecht sostienen que los contratos son legales y fueron gestionados con el empresario chileno Gerardo Sepúlveda, que administraba Westfield Capital, mientras el actual mandatario era ministro en el Gobierno del expresidente Alejandro Toledo (2001-2006). 

Consultorías observadas
Westfield Capital hizo consultorías para Odebrecht por unos 782.000 dólares entre 2004 y 2007.