La designación por decreto del presidente Mauricio Macri de dos jueces para ocupar dos vacantes en la Corte Suprema de Justicia, sin esperar acuerdo del Senado, generó ayer una controversia en Argentina.

El presidente se amparó en un artículo de la Constitución que permite al Ejecutivo nombrar ‘en comisión’, es decir interinamente, los cargos que necesitan de la aprobación del Senado, actualmente controlado por la oposición al Gobierno de Macri.

Según constitucionalistas, la potestad del Poder Ejecutivo de designar cargos "en comisión" no abarca a miembros de la justicia