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Fue un paso histórico tras 56 años de enfrentamientos y bloqueo económico. Este miércoles los dos mandatarios dieron el anuncio en sumultáneo por televisión: anunciaron el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos.

Los presidentes de Estados Unidos y de Cuba, Barack Obama y Raúl Castro, respectivamente, aparecieron en televisión a la misma hora para contarle al mundo la noticia del acuerdo logrado.

"He dado instrucciones al Secretario (de Estado, John) Kerry para que inicie de inmediato discusiones con Cuba para restablecer relaciones diplomáticas interrumpidas desde enero de 1961", dijo Obama en su discurso desde la Casa Blanca, en el que anunció un alivio del embargo comercial de más de cinco décadas.

"Estados Unidos va a restablecer una embajada en La Habana y altos funcionarios visitarán Cuba", anunció el presidente estadounidense.

Exactamente al mismo tiempo, Raúl Castro afirmaba desde La Habana en una conferencia de prensa: "Hemos acordado el restablecimiento de las relaciones diplomáticas" con Estados Unidos.

La decisión de Obama de cambiar la política hacia Cuba "busca, según la Casa Blanca, renovar el liderazgo en el continente americano" y ocurre un año después del histórico apretón de manos entre Obama y Castro en Sudáfrica.

Una nueva era

Obama admitió, en parte de su discurso en español, que "existe una historia difícil entre Estados Unidos y Cuba", pero se dijo dispuesto a iniciar un "nuevo capítulo".

De acuerdo con Obama, "en el cambio más importante de nuestra política en más de 50 años, pondremos punto final a un abordaje obsoleto que por décadas fracasó en defender nuestros intereses, y comenzaremos a normalizar las relaciones entre los dos países".

En su histórico discurso, Obama admitió que el embargo "que ha sido impuesto durante décadas está ahora codificado en la legislación" estadounidense. Pero expresó su confianza de "poder comprometer al Congreso a un debate honesto y serio sobre el levantamiento del embargo".

En ese sentido, Castro lamentó que se mantenga el "bloqueo" económico sobre la isla y que la decisión de Obama de cambiar la política merece "respeto y reconocimiento".

"Esta decisión del presidente Obama merece el respeto y reconocimiento de nuestro pueblo", indicó el presidente cubano, quien agradeció el apoyo del papa Francisco y del gobierno de Canadá en el proceso de acercamiento entre Cuba y Estados Unidos, sin lazos diplomáticos desde 1961 y enfrentados por disputas políticas desde el triunfo de la revolución de Fidel Castro en 1959.

Ambos ofrecieron detalles de la llamada telefónica que mantuvieron sin precedentes en más de medio siglo.

En esa conversación, dijo Obama, "dejé clara mi convicción de que la sociedad cubana y sus ciudadanos sufren restricciones", pero eso no impidió que los dos dirigentes acuerden en pasar la página y normalizar las relaciones bilaterales.

"Se ha podido avanzar en la solución de algunos temas de interés para ambas naciones", dijo el gobernante cubano.

Intercambio de detenidos

Horas antes de este anuncio se dio a conocer la decisión de Cuba de liberar al estadounidense Alan Gross, quien había sido condenado a 15 años de prisión por espionaje. Washington había insistido que su detención desde 2009 era un obstáculo al acercamiento diplomático.

El mandatario estadounidense saludó la libertad de Gross y dijo que, paralelamente Cuba y Estados Unidos acordaron un intercambio de prisioneros, que permitió la liberación de tres de los cinco cubanos presos en Estados Unidos, que cumplen penas por espionaje en cárceles norteamericanas.

A cambio, "Cuba hoy liberó a uno de los más importantes agentes de inteligencia que Estados Unidos haya tenido en Cuba y quien ha estado en prisión por casi dos décadas", dijo Obama sin revelar la entidad del agente.

Congresistas furiosos

Las críticas llegaron desde el Congreso. Legisladores republicanos y demócratas mostraron su oposición al anuncio de Barack Obama. Varios advirtieron incluso que el Congreso frenará cualquier esfuerzo para levantar el embargo económico.

"La Casa Blanca ha concedido todo y ha ganado poco", señaló el senador republicano cubano-estadounidense Marco Rubio, visiblemente molesto.

Las críticas a Obama también vinieron desde filas demócratas. El presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, Robert Menendez, aseguró que las acciones de Obama "han justificado el comportamiento brutal del gobierno cubano".