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Un recuerdo en particular minó la mente de Licyel. Siendo niña acompañó a su madre a la oficina que tenía que limpiar, esa vez le dolía mucho la espalda a Marlene Condori, que se ganaba la vida como personal de limpieza junto con su esposo, Edwin Paulas. Ambos emigraron a Londres en busca de mejores días junto con sus hijos. “Me acuerdo bien que me dijo que si quería que mi realidad fuera diferente debía aprovechar mis estudios porque son la única puerta que me puede llevar hacia el éxito”.

Si la vida de Licyel fuera llevada a la pantalla grande, con seguridad que esta escena sería clave como premonición de todo lo que vendría después. Ahora la joven tiene 19 años y, entre otras cosas, es una estudiante de la carrera de Biología en la Universidad Mayor de San Simón (Cochabamba) y se acaba de convertir en la primera boliviana que hará una pasantía en el laboratorio de células madre de Harvard (EEUU).
Esta universidad de investigación privada, cuya historia, influencia y riqueza la han convertido en una de las universidades más prestigiosas del mundo, será el hogar de Licyel por 10 semanas. 

La segunda hija del matrimonio, que ahora se gana la vida vendiendo electrodomésticos, hará una pasantía trabajando en un laboratorio con un mentor y un proyecto. También pasará clases semanales en Harvard con distintos catedráticos y al final deberá hacer una presentación de lo que desarrolló durante su estadía.

Harvard le proveerá de $us 4.500 para cubrir los costos asociados a transporte, estadía y alimentación. Para el final del programa ella tendrá conocimiento básico de cultivo de células, ingeniería genética y técnicas básicas de biología molecular, según cuenta Mohammed Mostajo, el director de Clubes de Ciencia Bolivia, que a su vez es parte del Comité de admisiones de las pasantías de Harvard. 

Los atributos de una soñadora
“Lyciel tiene muchas ganas de aprender. Siempre hacía preguntas interesantes. Me buscaba al fin de las charlas con consultas sobre ciencia y sobre cómo estudiar en el extranjero. Es también una óptima traductora (en español y en inglés). Ella es la primera estudiante boliviana que  obtiene esta pasantía”, explica Leonardo Ferreira, experto en Ingeniería Genética, quien fue su instructor en Clubes de Ciencia, subrayando que a Harvard llegan estudiantes de todas las partes del mundo, “pero la mayoría son estudiantes de universidades americanas, rara vez provienen  de Latinoamérica, y de Bolivia menos, pues no hay una cultura de ciencia tan fuerte como en otras regiones”. 

El emocionante espectro
El campo de células madre ha crecido exponencialmente en los  últimos 10 años. “Hoy es posible obtener células de piel o de sangre de un paciente y convertirlas en células madre inducidas. Esas se pueden utilizar no solo para estudiar la biología básica del desarrollo embrionario, sino también pueden ser diferenciadas en varios tejidos y órganos humanos”, así lo describe Leonardo, haciendo hincapié en que con esa nueva fuente de tejidos y órganos especializados se pueden reparar daños causados por varias enfermedades degenerativas y estudiar los fármacos adecuados. 

“También ha avanzado el desarrollo de técnicas de edición del genoma. Con ellas se pueden reparar defectos genéticos en células madre y generar tejidos saludables para curar las enfermedades causadas por esos defectos genéticos. Es un campo muy emocionante para jóvenes estudiantes como Licyel,  que van a empezar a ser científicos”, concluye.

El caso de Licyel es muy inspirador. Para Ferreira es una demostración de que no hay límites para la juventud de Bolivia en ciencia. “Licyel compitió con los mejores del mundo y logró esa pasantía de verano. Estoy seguro de que le va a ir superbien y se le abrirán muchas puertas para su futuro en ciencia. Después de su entrenamiento, podrá obtener cartas de recomendación de profesores de Harvard para sus aplicaciones futuras a más pasantías y a programas de posgrado. Ella también va a conocer a varios jóvenes de su edad que probablemente serán los científicos y emprendedores del futuro, que la podrán ayudar a desarrollar su proprio trayecto de éxito”.

En Bolivia

El tema de las células madre es muy apasionante para Ariel Amaru, Personaje del Año 2017 de EL DEBER y médico oncólogo que encontró un gen que incide en un tipo de cáncer en la sangre. 

Destaca que a las células madre se las puede aprovechar en la parte clínica y en la investigación, “donde hay mucho qué hacer, es un tema que está en auge, pero que también toca a la ética”, manifiesta y revela que en la Universidad Mayor de San Andrés (La Paz) hay un laboratorio en la facultad de Medicina con los equipos necesarios que hace la manipulación de estas, principalmente para trasplante de médula ósea (en caso de enfermedad oncológica) y regeneración de piel en pacientes quemados. 

“Es verdad que estamos apenas en los inicios en Bolivia. Hay pocos laboratorios y pocas personas que han trabajado en células madre. En Cochabamba sé que también están empezando con los trasplantes, pero como investigación y manejo no hay”, subraya Amaru. Por último, reconoce que en nuestro medio un profesional puede conocer un poco más de terapia celular, terapia genética y biología molecular, pero para profundizar tiene que ir a EEUU o a  Europa. “En toda Bolivia no hay una formación en cuanto a investigación en laboratorio, cuando salimos lo hacemos en pañales”. 

Licyel está dando un paso más. Está entusiasmada, preparándose para la aventura que le aguarda en Harvard, donde será la primera Paulas Condori.   

Importa que haya mostrado interés 

The Harvard Stem Cell Institute (HSCI) y el Internship Program (HIP) ofrecen a los estudiantes de pregrado una experiencia de investigación de verano en un laboratorio de vanguardia de ciencias de células madre.

“HSCI ha sido una de las instituciones que más ha apoyado a los Clubes de Ciencia Bolivia enviando instructores al país a inspirar a nuestros jóvenes. Con la pasantía de Licyel llevamos esta colaboración a un nivel más alto”, cuenta Mohammed Mostajo-Radji, PhD, director ejecutivo de Clubes de Ciencia Bolivia y miembro del Comité de Admisiones de HIP de Harvard. “El proceso de selección es muy intenso.

Uno de los factores que consideramos es que los aplicantes hayan demostrado interés y experiencia. En Bolivia, esta materia no se lleva en las universidades y no se realiza investigación en este tema; sin embargo, Clubes de Ciencia pudo justificar su interés y experiencia y asesorarla en el proceso de aplicación.