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A Iván Pablo se le salió el demonio al hallar a su hija, de 17 años, con un joven en su domicilio. Perdió los estribos y la golpeó con un cinturón por romper las reglas que él impuso en el hogar al ser padre y madre para la adolescente y sus otras dos hijas menores. Como castigo adicional le rapó la cabeza para que pasara vergüenza en la universidad.

Tal extremo le está costando caro al progenitor, pues fue aprehendido por el Ministerio Público y hoy será presentado ante un juez cautelar por los delitos de violencia física y sicológica, y lesiones graves y leves, pues la muchacha tiene 15 días de impedimento, según certificó un médico forense.

Siente temor

Los padres de Luciana se separaron hace más de cuatro años y él se quedó con la tutela de sus tres hijas, ahora de 11, 16 y 17 años. La ultrajada indicó que su progenitor es muy estricto con ellas y, el martes, cuando sucedió todo, se enojó al encontrarla con un amigo en su casa.
La chica añadió que la obligó a ir el miércoles a la universidad con la cabeza rapada para que todos la vieran. Luciana tuvo que ir a la U, pues supuestamente el hombre amenazó con castigar a sus hermanas si no lo hacía.

“Estaba empezando a estudiar Ingeniería Industrial, pero no sé si continuaré, porque deseo irme con mi madre a La Paz. No quiero volver con mi padre”, dijo la afectada.

Un amigo del procesado indicó que el hombre perdió el control al hallar al sujeto extraño en su casa y al ver mensajes en el celular de su hija sobre un posible embarazo