La diputada de oposición Norma Piérola declaró que optaría "mil veces" por ir a la cárcel que dar la mano al presidente Evo Morales, a quien ya en una ocasión dejó con la diestra extendida en una ceremonia oficial.

"Yo prefiero entrar mil veces a la cárcel antes que darle la mano a quien no tengo gusto de hacerlo", dijo Piérola, que mantuvo en el pasado innumerables roces con el Gobierno, a un diario de La Paz.

Piérola fue llamada por la justicia a una audiencia que finalmente fue suspendida, para que responda en una demanda por racismo y discriminación porque en diciembre pasado dejó a Morales con la mano extendida en un acto público.

"Yo respeto su carácter, respeto su decisión", dijo Morales en ese momento, pero el viceministerio de Descolonización le entabló un juicio por discriminación.

El mandatario refirió varias veces que la oposición lo llama de indio en referencia a su origen étnico aimara.

"Esa regla de urbanidad (de darse un apretón de manos) en ninguna parte del mundo está penado por ley", manifestó Piérola.