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¿Arrepentimiento? Quizá, lo cierto es que un vehículo que le fue robado a Sebastián Obermaier, un "padrecito" de la ciudad de El Alto, apareció abandonado, luego de cuatro días de clamor popular para que se devuelva el motorizado.

"Gracias a Dios y cada uno de ustedes ¡Encontramos al Hipo!, quiero agradecer a todos los medios de comunicación y redes sociales", escribió muy emocionado el sacerdote de la Iglesia católica en su perfil oficial de Facebook. 

El párroco, conocido por su singular forma de bendecir a los feligreses (casi los deja empapados) y por organizar misas exclusivas para perros por "San Roque", contó que fue un conductor de un camión de basura que le ayudó a encontrar el vehículo. 

"A las seis de la mañana, el señor Tomás, un chofer de un gran camión de basura, ha venido a la casa parroquial y dijo: "Yo sé dónde está el jeep, lo he visto en la calle", contó Obermaier, según recogió la radio Erbol. 

Sin embargo, no todo fue alegría, debido a que partes del motorizado fueron sacadas, como la batería, los neumáticos, la doble tracción. "Me duele que los ladrones no se han arrepentido y han devuelto, sino siguen siendo ladrones, han sacado lo que era fácil sacar", agregó. 

El pasado 21 de agosto el jeep fue hurtado cerca de las dos de la tarde, cuando se encontraba estacionado cerca de la estación roja del Teleférico en El Alto, en inmediaciones de la avenida Panorámica. El auto es utilizado para las múltiples tareas que desarrolla Obermaier.