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La exjueza Patricia Pacajes continúa internada en el Psiquiátrico de la Caja Nacional de Salud (CNS), ubicado en la zona de Miraflores. La expresidenta del Tribunal Décimo de Sentencia, que condenó a 20 años de cárcel al médico Jhiery Fernández, no tiene contacto con nadie que no sea parte del personal médico del centro asistencial.

“El diagnóstico y el tratamiento son reservados, no podemos dar detalles”, afirmó de manera breve Lourdes Vela, directora del siquiátrico.
Entretanto, Moisés Ponce de León, abogado de Pacajes, confirmó el aislamiento de la exjueza, que fue ingresada hasta este nosocomio luego de que fuera descubierta por su hija preparando una supuesta carta póstuma para luego presuntamente intentar quitarse la vida.

“No puedo conversar con ella, la doctora Pacajes está aislada, está en un centro siquiátrico cuyo ingreso es restringido, la última vez que hablé con ella fue el día que se internó. Yo no tendré contacto con la doctora hasta que sea dada de alta”, manifestó Ponce en un contacto telefónico en Erbol.

Sobre su defensa, el jurista explicó que toda persona que es procesada debe ser oída. “Una vez que la doctora retome su vida normal y sea dada de alta, seguramente se la notificará. Ella tendrá el derecho de interponer los recursos que le franquea la ley”, acotó.

Mientras esto sucede, los excompañeros del tribunal paceño Roberto Mérida y Gladys Guerrero continúan desempeñando sus funciones de manera normal en el juzgado de sentencia.

Ambos jueces, mantienen un hermetismo en su trabajo, aunque EL DEBER constató que las audiencias que tenía pendientes este despacho se siguen llevando adelante con total normalidad.

Ambos juzgadores, que la semana pasada ya se presentaron ante el Ministerio Público para dar su versión sobre la denuncia en contra de Pacajes, al ver a los medios de comunicación evaden cualquier contacto.

Por su parte, en el Consejo de la Magistratura de La Paz, la solicitud planteada por Sandra Madeni Carrasco, la médica internista que fue condenada a dos años junto a Fernández, de que los jueces Mérida y Guerrero sean dados de baja al igual que la exjueza Pacajes, todavía está en despacho.

Se espera que en los siguientes días Virginia Aguilar, responsable de Control y Fiscalización del Consejo de la Magistratura, analice junto al delegado departamental, Américo Arancibia, la ‘suerte’ que correrán los dos juzgadores.

Quien ya se pronunció de manera oficial fue el Tribunal Supremo de la Justicia, su presidente José Antonio Revilla pidió que se inicie un proceso penal en contra de Pacajes, Mérida y Guerrero.
“Se debe llevar a cabo un proceso penal, no solamente se debe sancionar en lo disciplinario, estos jueces cometieron una aberración jurídica y debe existir una sanción. Se debe vaciar todo el Código Penal encima de ellos”, apuntó Revilla.

Nuevo golpe al tribunal

Pero ayer al final del día, el Tribunal Décimo de Sentencia recibió un nuevo ‘golpe’, ya que perdió una acción de libertad de pronto despacho presentada por la abogada de la médica Madeni, Zuleika Lanza, que fue sentenciada a dos años de cárcel en marzo de este año por el delito de homicidio culposo. La determinación la asumió la jueza Fussel Márquez, del juzgado Séptimo de Sentencia.

El fundamento de la apelación de Madeni es que hasta la fecha y luego de haberse realizado la apelación restringida al considerar injusto el fallo del tribunal cuestionado, no se había remitido el cuadernillo del caso al Tribunal Departamental de Justicia de La Paz, para que se proceda al sorteo de la causa y así se resuelvan las presuntas injusticas que denuncian ella y los otros condenados en este caso.

A poco más de cinco meses de haberse dictado la sentencia en primera instancia, aún el expediente no fue remitido a la instancia en jerarquía superior, por lo que la jueza Márquez encontró en los miembros del Tribunal Décimo de Sentencia una clara actitud de dilación al debido proceso, retardación de justicia y actos de vulneración a derechos fundamentales, todos estos aspectos considerados faltas graves de los magistrados.

En su defensa, los jueces técnicos Guerrero y Mérida acusaron de la demora a la exjueza Pacajes y afirmaron que ella era la única encargada de ese caso. Sin embargo, la jueza que atendió el pedido de la sentenciada en primera instancia dijo que todo el tribunal era responsable del proceso y de sus dilaciones.

Entretanto, ayer los médicos del país pararon y marcharon en favor de su colega Fernández. Edwin Viruez, presidente del Colegio Médico de Bolivia, calificó de contundente la medida y dijo que analizarán nuevas acciones.