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Luego de que EL DEBER diera a conocer la situación de emergencia en que se encuentran los yuquis de Biarecuaté, provincia Carrasco de Cochabamba, que los ha obligado a enviar a una expedición a la ciudad de Santa Cruz para pedir ayuda, la Gobernación cruceña se pronunció.

Cuarenta de los 68 yuquis, 23 adultos y 45 niños, que llegaron a la ciudad capital recibieron atención médica gratuita por parte de la Gobernación de Santa Cruz, además de medicamentos. Los indígenas se encontraban en la sede de la Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia (Cidob), en la Villa Primero de Mayo.

La etnia Yuqui es el último pueblo indígena de la familia lingüística tupí-guaraní que ya queda en Bolivia. Demandan ayuda del Gobierno para no perecer, pues alertan que están enfermos, no tienen servicios básicos y no cuentan con caminos que los conecten con las ciudades.

“Los yuquis están reconocidos por la Constitución Política del Estado y se les debe dar protección; nosotros velamos por el bienestar de los bolivianos, sean o no del departamento cruceño”, señaló Duberty Soleto, director del Servicio de Políticas Sociales de la Gobernación.

Informó que a los 40 indígenas se les ha practicado exámenes para determinar su estado de salud y determinar si tienen o no tuberculosis.

Le invitamos a leer este domingo en el suplemento Séptimo Día de EL DEBER un reportaje especial sobre la situación de la etnia Yuqui, una de las 15, de las 37 que existen en el país, que se encuentra en peligro de extinción.