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Confirma que se postulará a la presidencia de la División Profesional porque cree que es hora de unificar el fútbol. Pero además, Rafael Paz habla del Guabirá que quiere ver desde 2019, no solo en lo futbolístico, sino lo institucional. Dice que su esposa (Gladys Gaby Aguilera) y sus hijos (Gabriel, Rafael y Verónica) entregarán toda la construcción de la sede, que se realiza en Montero y que, además, ya coordinó con el técnico para armar un gran equipo “que apunte al título y a una Libertadores”. “Con la ayuda de Dios, se lo podrá lograr”, dijo.

¿Va bien el club, pese a que no se ha tenido un buen torneo?

Yo lo siento bien, porque no tengo pena del descenso, veo un equipo compacto, con gente joven y madura, más con el técnico (‘Tucho’ Antelo) que tenemos -uno de los mejores del país-, y eso me da tranquilidad. No estamos en buena posición por cosas extrafutbolísticas, pero estoy sin problemas. Tengo la plena seguridad que vamos a estar entre los primeros seis. Hoy Guabirá está respirando un poco por la clasificación a la Sudamericana casi segura que tiene, porque, como te digo, no temo al descenso.

¿Le han dicho el monto?

Dicen que mínimo es 400.000 dólares, el año pasado fue 250, aunque también se manejó la versión de que serían 800.000. Si es así, vamos a estar cubiertos un 100% porque el déficit que hoy tenemos los clubes es muy fuerte, porque la gente no está yendo a los estadios.

Está por acabar el año, ¿qué balance hace en lo futbolístico?

En el primer campeonato fue cuando nos fue peor, ustedes acuérdense que terminamos con 11 puntos y ya donde Guabirá se recuperó fue en el torneo de ida y vuelta en la eliminación directa. Lo que nos dio un buen tónico fue haber jugado la Sudamericana ante un grande como Liga Universitaria de Quito. A ellos les ganábamos por 3-1, pero faltando cinco minutos nos hicieron el 3-2 y nos dejaron fuera. Fue un balde de agua fría porque ya nos sentíamos clasificados, pero mientras no acaba un partido no hay que cantar victoria. Con este partido nos levantamos y ganamos la liguilla para tener una Copa.

Hoy Guabirá es más noticia por los actos de indisciplina que por la cancha. ¿Qué pasó?

Creo que es la tontera del mismo dirigente porque yo les aumenté el sueldo a varios jugadores y cuando hay plata en el bolsillo no se piensa como se debe y se les suben los humos a la cabeza. Trajimos equipos de última generación para la alcoholemia, se los traje a Tucho porque quiero que en el equipo sean verdaderos deportistas, y también GPS para saber cómo se comporta el jugador. Uno dio 0,34 (Mauricio Chajtur) y el otro 0,39 (Luis Cárdenas) en un tiempo de receso. Hay irresponsabilidad de los jugadores. Sé que en la vida, de un millón de personas solo diez no beben, pero el futbolista debe tener un cuidado único porque vive de su cuerpo, tiene que ser responsable y si tiene algo fuera de lo normal, nada cuesta pedirle permiso al DT.

¿Se debió proceder así?

Se debió decir: ‘profesor es mi cumpleaños’, porque en lo de Chajtur era su cumpleaños y lo del otro, creo que era la promoción de su novia. ¡Nada cuesta hablar! Si faltaban 10 días para un partido y 14 para el otro. Parte de la irresponsabilidad de ellos y lo peor es mentir, porque usted sabe que las mentiras y las picardías tienen patas cortas. Los necesitamos mucho porque son dos jugadores titulares, pero aclaro que aquí respaldamos 100% al entrenador. La indisciplina tiene que acabarse no solo en Guabirá, sino en todos los clubes

Pocas veces se da un respaldo a un DT por bajar jugadores por actos de indisciplina...

Tucho siempre ha tenido respaldo. Si ustedes vieron, perdimos en su momento cinco partidos seguidos y no titubeé (dudé) jamás en respaldarlo porque sé la clase de técnico que es. Son cosas del fútbol lo que pasa hoy, el equipo no juega mal, juega bien y eso me deja tranquilo porque Tucho fue el que comenzó en Bolivia a dar oportunidad a los jugadores jóvenes y después de él agarró la batuta Erwin Sánchez, en Blooming, y luego en Oriente. Todos con buenos resultados. Que del fútbol cruceño aparezcan los nuevos jugadores me deja feliz y les digo que Guabirá hay para rato porque el 90% tiene contrato mínimo de dos años y también hemos renovado con otro de entre cuatro y cinco años.

¿Qué objetivos para el año?

La intención es pelear por el título, queremos agarrar una Libertadores y sí o sí vamos a formar un gran equipo; esa es la intención y ya lo hemos hablado con Tucho. Los jugadores también lo saben. Estamos para muchas cosas y lo primero que tenemos que hacer es consolidar la institución, que se tengan las cosas de última generación para beneficio de todos. Guabirá desde el 62 hasta ahora, 56 años después, que no tenía campo propio, y ahora gracias a mi esposa y a mis hijos, que han donado toda la construcción, ya tenemos cancha de fútbol once y otra de fútbol siete, más 500 metros de camarines, lavandería, sector para el cuidante, enmallado total y canchas con buen sistema de riego. Vamos a consolidarnos con estos terrenos que tenemos en pugna.

¿Con quién el conflicto?

Con la Alcaldía de Montero. El ingenio Guabirá nos donó 4,9 hectáreas a través de su presidente, ‘Kiko’ Aguilera, y la Alcaldía está queriendo adueñarse. Estamos en problemas judiciales, pero tengo la seguridad, un 100%, que esto viene a favor de nosotros porque ellos hicieron las cosas ilegales y tienen que anular sus partidas. Lo que nos queda a nosotros es inscribir ante las instancias para construir ahí el Centro de Alto Rendimiento del club, porque las canchas de acá serán para las inferiores. Pretendemos una conciliación total para de una vez tener los socios necesarios. El año pasado no teníamos ni un socio y ahorita estamos con 1.200, de los cuales 900 son activos. El objetivo es llegar a los 10.000, pero es haciendo donde la gente pueda ir a disfrutar, porque en Montero no hay ni una piscina donde vaya la gente.

¿En qué situación está el Gilberto Parada?

Hablé con el gobernador (Rubén Costas) y me garantizó que nos lo darán en usufructo por lo que les queda en su gestión, y ya después, con el que venga, veremos. También le pedí que nos den cuatro hectáreas en la Villa Olímpica de Montero, que serán para las divisiones menores porque nosotros queremos tener más de 500 niños entrenándose ahí. En estos momentos hay como 350, pero la intención es llegar a más de 500 y eso es con cancha, lastimosamente en Montero las únicas canchas donde se entrenan los chicos es donde tenemos el conflicto con la Alcaldía. Ahí tenemos dos canchas y no tenemos más, y para 500 chicos se necesitan entre 6 y 7 canchas. Eso es lo que pretendemos hacer por la niñez y la juventud de Montero, lo que mi familia anhela. Ya hemos comenzado a hacer la Fundación.

¿En qué consistirá?

Guabirá será una fundación, porque de aquí a mañana yo ya no soy presidente y lo que tiene el club tiene que mantenerse para siempre. Al ser una fundación va a ser del pueblo, entonces nadie lo va a poder tocar, hipotecar, nada, exclusivamente una fundación y ustedes saben que cuando esto se disuelve, las cosas van para el Estado. Eso me va a dejar tranquilo y yo creo que se dará en más de 90 días.

¿Cómo hacer realidad toda la visión que tiene del club?

Será a corto plazo, el próximo año. Nosotros dijimos antes que queríamos salvarnos del descenso y al poco tiempo una Copa internacional y gracias a Dios lo logramos, con mucho sacrificio, pero lo hicimos. Como les dije, nuestra intención será pelear por el título y tengo la seguridad que se dará.

A otro tema, ¿irá como candidato para presidir la División Profesional?

Me mantengo firme y voy a luchar hasta lo último. Yo no ofrezco un peso a nadie, lo único que ofrezco es trabajo, honestidad y la unión del fútbol. Todos tenemos que ser tratados de la misma forma, no deben haber ‘entenados’, somos 14 clubes y los 14 somos iguales. Es importante que a los 14 nos midan con la misma vara y por eso les digo que solo ofrezco trabajo y honestidad. Soy una persona que le dedica el 50% de su tiempo a Guabirá, a la niñez de Montero, porque me apasiona esa niñez, parte de las utilidades que uno obtiene en la vida hay que devolvérselas a la juventud y a la sociedad, y es lo que hago porque la vida es corta y hay que dejar algo, una huella. Ahí está el estadio que se hizo en mi gestión con Ronald Nieme, fue mi directorio y logramos hacerle un estadio a Montero. De ahí mi intención de tener a Guabirá sólido y muy fuerte.

¿Cómo está el pago de la televisión?

Se paga miseria. Fíjese, yo vengo de Paraguay, donde estuve ocho días con gente de los clubes más grandes y me confesaron que 1,2 millones de dólares gana cada club del fútbol profesional cada año, aparte de 500.000 en propaganda en el pecho y 250.000 los más chicos; ahí está la diferencia de lo que pagan porque incluso al fútbol de intermedia (los de la Simón Bolívar para nosotros) le dan 150.000, a los de tercera 48.000 y a los de cuarta, 10.000. Hasta ahí le da la televisión allá y estamos hablando de un país que tiene 6 millones de habitantes, con 700.000 en Asunción y con 1,7 en la Gran Asunción. ¿Y Santa Cruz? Si solo acá tenemos 3,2 millones y en Bolivia tenemos once. Es la misma empresa que acá, pero saben, no hay intermediarios, aunque en realidad en el mundo ya se están acabando los intermediarios, los contratos vienen directo y es por eso que ha mejorado todo. Solo nosotros andamos pidiendo limosnas, parches. Como vamos, y con la exigencia de la licencia de clubes, al año no habrá fútbol.

¿Guabirá debe?

No, nada, ni un solo juicio. Siempre he tenido ese cuidado. El único problema fue con Carlos Saucedo, la canallada que nos hizo, de ahí nada, yo arreglo con los jugadores cuando tienen que irse.

¿Esas cosas lo animan para trabajar sobre estas falencias?

Ojalá que pueda llegar a ser presidente porque lo quiero es la unidad del fútbol para trabajar por los 14 clubes, que se maneje transparentemente todo, dándole al César lo que es del César, dar la plata que le corresponde a la ANF porque no se da lo que corresponde desde hace muchos años, siempre es por migaja, ‘si me das esto, te doy esto otro’. Lo ideal es que sea como en Paraguay, todo está definido por porcentajes, las cosas ya determinadas. Si se aumenta, todos ganan, solo así se evitará discutir después.

¿Cómo está su relación con el presidente de la FBF, Salinas?

Con César Salinas nunca tuve problemas. No he charlado mucho con él, excepto en dos ocasiones, pero sin problemas. Es un dirigente que ha sido exitoso en la parte empresarial y en su club, y para mí es una buena persona; no tengo nada contra él y espero que no tenga nada contra mí. Es una buena persona y espero que nos tratemos como amigos, como lo que somos. Yo lo que pido es la unidad del fútbol, sacándose el color de la camiseta para trabajar juntos, no solo la FBF, sino también nuestro Gobierno.

¿Cuenta con apoyo de los clubes en este momento?

Hasta hace 20 días tenía el apoyo de Blooming, Sport Boys, Royal Pari, Oriente Petrolero, Guabirá, San José y Wilstermann; ocho clubes asegurados, pero hoy veo que San José ya mandó una carta respaldando al señor (Robert) Blanco (oficialmente candidato) y la verdad que me llama la atención porque charlé personalmente con él y me garantizó el 100% del apoyo. Ahí voy a seguir luchando, si se logra, bienvenido, y si no, Robert es una buena persona. No sé quién más se irá a postular, pero este es el fútbol de Bolivia y hay que acogerse.

La FBF apoya a Robert Blanco, ¿cómo lo toma usted?

Por eso le digo, César Salinas, como FBF, debió mantenerse al margen de todo; aquí hay ‘entenados’. No debió meterse en estas cosas.

¿Lo desmotiva todo esto?

Me da más fuerza más bien, voy a hablar con todos los clubes para ofrecerles lo que tengo: trabajo y honestidad. Busco que todo se maneje mejor. Hace poco estuve charlando con la dirigencia y FIFA destina 1,2 millones de dólares y Conmebol igual cantidad para formación. Y lo estamos perdiendo por falta de programas.

¿Será un fiscalizador en caso llegue a ganar las elecciones?

Voy a buscar que el fútbol se maneje equitativamente, transparentemente, ser un fiscalizador fuerte en todo esto, porque así manejo mi club y mi empresa, y como así he sido formado, tienen que seguir las cosas así.