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Música extrema: sonidos duros, pesados, altos y caóticos. Letras emotivas con referencia a la ansiedad y a la soledad. Se ha dicho que escuchar música de estas características causa ciertas emociones negativas y comportamientos reprobables.

Para demostrar si es así o no, se realizó un experimento. Leah Sharman y Genevieve A. Dingle, de la University of Queensland en Australia, reunieron a 39 aficionados al heavy metal extremo.

Fueron repartidos al azar entre dos grupos diferentes: un grupo que estaría 10 minutos en silencio y otro grupo cuyos miembros debían escuchar 10 minutos de una selección personal de sus bandas preferidas de metal extremo, entre las que se incluyeron grupos como Manowar, Megadeth, System of a Down o Inquisition.

Previamente se les realizó una entrevista diseñada para inducir una emoción de ira, haciéndoles recordar y comentar acontecimientos personales que les causaran una fuerte emoción de enfado tanto en el ámbito laboral como en el de pareja, amistad.

Emociones negativas
Los resultados muestran que el metal extremo, más que perjudicar, es una ayuda para los fans. Cuando a los participantes se les realizó la entrevista inductora de enfado, aumentaron los niveles de hostilidad, estrés e irritabilidad.

Estos niveles de emoción negativa disminuyeron en la fase experimental, tanto en los participantes que escucharon la música metal como en los que permanecieron en silencio. Aspectos emocionales como la activación y la inspiración aumentaron solo en el grupo experimental con música.

Según los autores del estudio, la música metal extrema no fue la causa de que los participantes se enfadaran o mostraran más indicadores de ira.

Al parecer, lo que sucede es que escuchar este tipo de música parece que encaja con su estado fisiológico y se traduce posteriormente en un aumento de las emociones positivas.

Como explican los investigadores, esto puede suponer, para los fans del metal extremo, una buena forma de manejar la ira o el enfado, como una forma de regular sus emociones

Leales a su música y fieles en el amor
Un estudio sobre lealtad a los géneros musicales, realizado por Spotify, demostró que los metaleros son los más leales a la música que los apasiona. El metal arrasó con géneros como el pop, folk, country y rock.
El estudio de lealtad se basó en datos de ‘bandas básicas’ que incluyen a Metallica, Slayer, Judas Priest, Iron Maiden, Sepultura, Pantera, Cradle Of Filth y Anthrax.

Además, por la diversidad de subgéneros de esta corriente, que integra ópera, pop, progresivo, hip-hop y jazz, el fan está más abierto a otros tipos de música.

Un estudio (julio 2015) realizado entre el periódico The Mirror y el sitio de citas Victoria Milan encuestó a 6.500 infieles para averiguar qué estaban escuchando mientras pensaban en su amante. La música metálica estaba en último lugar.

Los que escuchan jazz están en primer lugar (son, supuestamente, los más infieles). Vienen luego salsa, pop y country.