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Las intensas precipitaciones en afluentes del Pilcomayo en la parte baja, encendieron las alarmas en Tarija por temor a los desbordes en la cuenca media y baja de ese río, que atraviesa territorio de Bolivia, Argentina y Paraguay. La situación guarda similitud con lo ocurrido en febrero de 2018, cuando se produjeron desbordes con cientos de damnificados.

El responsable del Sistema de Alerta del Pilcomayo, Luis de la Cruz, dijo que la crecida puede alcanzar los siete metros en la parte de Villa Montes para inundar poblados ribereños, como D’ Orbigny, La Curvita y otros de zonas más bajas.

Sin embargo, un comunicado del gobierno del Gran Chaco indicó que el caudal del río superó los niveles de seguridad y riesgo, parámetro que fue reflejado por el diario El País, cuyo informe manifiesta una crecida de 9,52 metros en algunas zonas del Pilcomayo.

De la Cruz señaló que están en alerta roja por estas crecidas y precipitaciones, las cuales provocaron derrumbes en la carretera Tarija-Entre Ríos-Palos Blancos, que obligó a la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) a restringir el tránsito de vehículos en horario nocturno.

Según las autoridades, el corte del tráfico vehicular se prolonga desde las 18:00 hasta las 7:30 de la mañana del día siguiente, decisión que se debe a razones de seguridad. Además, las autoridades recomiendan a la población alejarse de las riberas del río y permanecer en zonas altas.