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La plaza Murillo, de La Paz; la 14 de Septiembre, de Cochabamba y la 24 de Septiembre, de Santa Cruz fueron el centro de la expectativa ciudadana sobre los alegatos en La Haya. En el centro del poder, pese al frío, el ambiente era festivo. Los amautas realizaron la ceremonia ancestral que comenzó poco antes de las 4:30. El presidente en ejercicio, Álvaro García Linera, su esposa y su equipo de ministros se apostaron cerca de la pantalla gigante que fue ubicada en las afueras del edificio de la Asamblea Legislativa. Como cábala, estaban en el mismo lugar que ocuparon hace tres años, cuando la CIJ de La Haya se declaró competente (24 de septiembre de 2015) para llevar adelante el proceso. ANF reportó que residentes bolivianos en Paraguay y Argentina, así como en países de Europa, también estuvieron atentos a la primera jornada de alegatos orales.

Sin embargo, no todo fue paz. En La Haya, un grupo de siete personas protestó para que Evo Morales respete el voto del 21-F. También desde la comitiva hubo voces en este sentido. Tuto Quiroga recordó que no era incompatible defender el mar y la democracia y tuiteó sobre el tema. Carlos Mesa fue más institucional, mientras que el gobernador Rubén Costas fue muy escueto, solo dos tuits cortos.