El fabricante estadounidense de vehículos eléctricos Tesla, acostumbrado a las polémicas de su mediático CEO Elon Musk, aseguró este miércoles que espera que la compañía se vuelva rentable este año, noticia que complació a los inversores.

Musk, a veces considerado altanero, se disculpó por ser "rudo" con analistas a quienes había descalificado por sus preguntas a principios de mayo sobre el desempeño de Tesla, causando entonces una caída en las acciones.   "Me gustaría disculparme por haber sido grosero durante la última conferencia telefónica" de presentación de resultados, dijo Musk el miércoles durante la nueva conferencia en la que informó los resultados del segundo trimestre.  

"No hay (realmente) ninguna excusa para los malos modales", dijo, tras lo cual las acciones de Tesla, que ya estaban escalando, llegaron a 9,16%.

"Una producción semanal de 7.000 vehículos, o 350.000 por año, debería permitir que Tesla se vuelva sostenible y rentable por primera vez en nuestra historia", dijo la compañía, que espera aumentar aún más su producción en el tercer trimestre.

La última ganancia neta de Tesla, de 22 millones de dólares, se remonta a 2016. En el segundo trimestre, la compañía con sede en Silicon Valley reportó una pérdida de 717,5 millones de dólares, más de dos veces la pérdida de 336,4 millones en el mismo período de 2017. Los ingresos aumentaron 43,5% a 4.000 millones de dólares.