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La principal misión de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) es la investigación de los crímenes, pero también desarrolla acciones para vincularse directamente con la comunidad, como las campañas de sensibilización y difusión de recomendaciones en diferentes materias. En este contexto, es importante el buen uso de las redes sociales para evitar los peligros que esconde cuando son mal usadas.

Seguramente, muchos padres desconocen que para abrir una cuenta, las redes establecen una edad mínima, de 13 años para Facebook, Instagram, Twitter, WhatsApp, Snapchat, Pinterest, Tumblr y Reddit; o de 14 años en LinkedIn, Instagram, Facebook y Telegram. Cuando hay autorización del adulto responsable se puede habilitar cuentas en YouTube, FourSquare y Flickr, aunque eso rara vez se cumple, porque es posible que el mismo menor realice la autorización con un perfil falso. Además, hay aplicaciones de uso frecuente en las que no hay restricciones.

Es probable que más de una red social sorprenda a los padres de familia o quizás estos ni siquiera la conozcan, mientras en su entorno hay más de un menor usándola sin tener la edad mínima; ahí radica el peligro.

Por ejemplo, hace un tiempo se supo del ‘juego de la Ballena Azul’, que activó las alertas cuando muchos niños o adolescentes aparecieron con lesiones. El juego funciona a través de un ‘tutor en línea’, utilizando perfil falso en Facebook y repartiendo mensajes con determinados desafíos en grupos cerrados, impartiendo instrucciones a niños y adolescentes a quienes ‘invitaron’ a superar una prueba por día durante 50 días, como exponerse a peligros, ver películas de terror por largas horas, autolesionarse, etc.para culminar con la última prueba, el suicidio.

Los padres o personas adultas a cargo de menores son quienes deben oportunamente darse cuenta de esta situación, detectando señales de alerta, como por ejemplo si ocultan o buscan cierto resguardo durante la noche al utilizar las redes sociales.

Resulta de suma importancia y recomendable mantener un adecuado control parental con el uso de internet, a fin de conocer las páginas que sus hijos visitan; también se aconseja mantener el computador en un lugar visible y tratar de regular horarios reducidos para su uso. Asimismo, deshabilitar las ‘webcam’ incorporadas en los equipos o taparlas con adhesivos ya que estas pueden ser activadas en forma remota al utilizar programas de intercambio de datos.

El llamado es a ‘incorporarse al mundo virtual en el cual se encuentran insertos nuestros hijos, para evitar que sean víctimas de explotación o abusos por parte de desconocidos quienes pueden acceder libremente a través de la red, donde niños, niñas y adolescentes pueden estar más vulnerables y expuestos’.