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El cierre de la versión 2015 de Viña del Mar contó con una presencia de lujo sobre el escenario: el inglés Yusuf Cat Stevens, o simplemente Cat Stevens como prefieren nombrarlo los que recuerdan algunas de las baladas más memorables de este músico inglés, que anoche se encargó de traerlas de nuevo a la mente de todos sus seguidores.

El artista se presentó junto a una poderosa banda y con su guitarra electroacústica en el brazo, esa que lo acompañó desde su infancia y durante gran parte de su carrera antes de abandonar la música y después de convertirse al islam.

Como un niño
El concierto representó un retorno a escenarios latinoamericanos. Stevens abrió su actuación con su más conocido tema: Wild world. Después siguió con clásicos que sonaron en los años 70, como Moonshadow, Oh very Young y Morning has broken antes de recibir antorcha de plata y de oro a pedido del monstruo.

Antes de despedirse dijo: “Tengo una canción muy buena y al instante sonaron las primeras notas de Father and son, esa oda al sentimiento paternal. Cat Stevens llenó Viña de recuerdos