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Gran parte del mérito de llegar a la final, Francia se lo debe a su última línea, que ha defendido bien y ha marcado goles claves, como lo hizo ayer Samuel Umtiti en el triunfo ante Bélgica por 1-0. Como no aparecían sus figuras para definir, Kylian Mbappe o Antoine  Griezmann, el marcador central del Barcelona fue el que enseñó el camino al triunfo a los Blues con un certero cabezazo.    

En el anterior partido, en cuartos de final frente a Uruguay, el que anotó uno de los dos goles fue el otro marcador central,  Raphael Varane, también a través del juego aéreo. El defensor del Real Madrid hirió de muerte a los charrúas con su propia medicina.

En octavos de final, en el triunfo ante Argentina (4-3), ya había celebrado el lateral derecho de Francia, Benjamin Pavard, que de volea anotó uno de los mejores goles del Mundial de Rusia. Tras ese tanto, el Bayern Múnich hizo una oferta de $us 40 millones para hacerse con los servicios del jugador de VfB Stuttgart alemán.

Por último, el lateral izquierdo Lucas Hernández (Atlético de Madrid) no ha marcado hasta el momento, pero con su ida y vuelta y centros precisos no desentona el trabajo que realiza por la otra banda Pavard. Otra clave de los cuatro del fondo es la coordinación.

Muchos años por delante

Con Pavard y Hernández, con 22 años,  Umtiti, con 24, y Varane, con 25, Francia cuenta con una defensa que puede disputar unos dos mundiales más. Además aún tienen mucho por aprender, pues Pavard debutó en su selección en noviembre de 2017 y Hernández lo hizo en marzo de este año.