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26/04/2015

Mientras el Gobierno se ‘lava las manos’ asegurando que la malversación de recursos en el Fondo Indígena Originario Campesino (Fondioc) es culpa de las organizaciones indígenas y campesinas, dos pueblos, la TCO Sirionó de la comunidad Ibiato y la TCO Movima II del departamento de Beni, destaparon proyectos engañosos en sus territorios, pese a que se aprobaron millonarios desembolsos por parte de los directores del Fondo y de las autoridades nacionales.

Un equipo periodístico recorrió 1.100 km y visitó tres proyectos en ese departamento y constató que dos de ellos son inexistentes, además que los lugares donde tienen que instalarse son casi inaccesibles.

Módulo ganadero Totaisal
El primer plan ‘fantasma’ es el proyecto de manejo de pasturas naturales para la implementación de un módulo de ganado bovino de carne y leche en la comunidad Totaisal de la TCO Movima II del municipio Santa Ana del Yacuma, que fue aprobado hace dos años por Bs 1 millón y del cual se desembolsaron Bs 246.969.

Para llegar al lugar hay que pasar el río Mamoré, desplazarse por caminos gredosos y recorrer curichis. El área prevista para el proyecto es puro monte.

El desembolso entregado tenía que ser destinado al inicio del módulo, contratos de corte de madera, habilitación de oficina y compra de insumos para la oficina (computadora, impresora, material de escritorio, etc.) que hasta la fecha no fueron entregados, según testimoniaron el corregidor, Javier Luis Zelada; la responsable de la comisión del proyecto, María Denice Mole, y el titular de la ejecución, Miguel Ángel Cabrera.

Una vez se llega al lugar, se observa solo monte y unas maderas botadas.

No hay visos de encarar alguna obra desde el 2012.
Los dirigentes hicieron notar que el representante legal del proyecto (Guillermo Suárez) fue designado desde La Paz, al igual que el responsable técnico, Mario Miranda, y la encargada de control social, Melva Hurtado, que a su vez es titular de la Cidob afín al Gobierno.
Cada proyecto tiene un representante legal y un beneficiario, a cuya cuenta bancaria se hacen los depósitos.

TCO Sirionó
La segunda obra abandonada es el proyecto de módulo ganadero en la TCO Sirionó, distante 70 km de Trinidad. Situada en un curichi y en pleno monte, en el lugar apenas se hizo un pequeño corral que parece de unos 20 años. Los indígenas, reunidos de emergencia, desvelaron las irregularidades en el manejo de recursos y testimoniaron el fracaso del plan y el abuso de poder de técnicos del Fondo Indígena y de la líder de la Cidob.

Para ejecutar el plan ya se desembolsaron Bs 200.000 del millón de bolivianos que se tiene previsto. La obra data de hace tres años. Lo extraño del caso es que la indígena elegida para administrar el proyecto no tuvo acceso a la cuenta y, por el contrario, un técnico del Fondo supuestamente retiró los recursos. En el Ministerio de Desarrollo Rural no se habla del tema.

Según el informe de la Contraloría, 153 convenios con organizaciones sociales están observados porque no han sido concluidos; recibieron el primer desembolso y los representantes legales no retornaron al Fondo para obtener el resto de los recursos, por lo que la entidad concluye que las obras no se ejecutaron. La auditoría establece que el daño al Estado es de Bs 71 millones entre las gestiones 2010 y 2011.

El descargo de la Cidob
La presidenta de la Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia (Cidob) afín al Gobierno, Melva Hurtado, afirmó hace una semana que los proyectos financiados por el Fondioc están en ejecución en Beni.
“Los proyectos están en ejecución, no son proyectos fantasmas (...), tengo la conciencia tranquila que no me he robado un peso", sostuvo.
Según la dirigente, existen por lo menos 20 proyectos que están en ejecución por parte de las organizaciones afiliadas a la Central de Pueblos Indígenas del Beni y su similar de mujeres.

Aclaró que otros proyectos desarrollan el Gran Consejo Tsiman y la Central Indígena de la Región Amazónica de Bolivia, con sede en Riberalta.

Los proyectos están referidos a módulos ganaderos, cría de chanchos, de gallinas, producción de peces y de miel, etc.

Líos en el altiplano

La exejecutiva de las Bartolinas Sisa de la provincia Loayza Jesusa Tarqui denunció que sus compañeras dirigentes recibían dinero del Fondo y no recorrían ni media cuadra hasta que profesionales técnicos, que trabajaban con Felipa Huanca, les quitaban los recursos públicos que obtuvieron para su comunidad.

Hace meses fungía como representante legal y beneficiaria la candidata oficialista a la Gobernación de La Paz, Felipa Huanca, en el emprendimiento Ayni Productivo Bartolina Sisa, que supuestamente recibió el 80% asignado; con 4 proyectos se encontró la embajadora en Ecuador, Ruzena Santamaría, a cargo de Bs 2,5 millones, ambas dirigentes de la organización Bartolina Sisa de El Alto.

La presidenta de la Cámara de Diputados, Gabriela Montaño evitó el tema el viernes y dijo que los denunciantes son la Contraloría y el Ministerio de Desarrollo Rural