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Los beneficios de Apple sufrieron la primera caída de los últimos 13 años en el trimestre que acabó el 26 de marzo y las ventas de los teléfonos iPhone se contrajeron por primera vez en la historia, un traspié que interrumpe la meteórica carrera del gigante tecnológico.

La firma reveló que sus ganancias cayeron un 22,5 % en los tres meses que finalizaron el 26 de marzo, su segundo trimestre fiscal, hasta los 10.520 millones de dólares, equivalente a 1,90 dólares por acción, frente a los 13.570 millones de dólares del mismo periodo del año anterior.

Los ingresos, mientras tanto, se redujeron un 13 %, hasta los 50.550 millones de dólares.

Tanto ingresos como beneficios se situaron por debajo de las expectativas del consenso de analistas, que esperaban ganancias de dos dólares por acción e ingresos de 51.970 millones de dólares.

Los resultados financieros publicados este martes reflejan, también, una caída del 8,6 % en los beneficios del primer semestre fiscal de Apple, hasta los 28.877 millones de dólares.

Los ingresos en el semestre totalizaron los 126.429 millones de
dólares, frente a los 132.609 millones del mismo periodo de 2015.

Mientras tanto, las ventas de los teléfonos iPhone, el producto insignia de la compañía, alcanzaron los 51,2 millones de unidades, por debajo de los 61,2 millones del mismo periodo del año anterior, aunque se situaron por encima de las proyecciones de los analistas, que habían estimado que se venderían 50 millones de dispositivos.

Las ventas de los iPhone representaron un 65 % de los ingresos totales de Apple en el trimestre que finalizó en marzo, una cifra que pone de manifiesto la enorme dependencia de la empresa de un solo producto.

"El desempeño de nuestro equipo fue extraordinariamente bueno pese a tener fuertes vientos macroeconómicos en contra", afirmó en un comunicado el consejero delegado de Apple, Tim Cook.

Sus palabras no convencieron a los inversores, que penalizaron las acciones de Apple con una caída de más del 6 % en el periodo de negociación extendida tras el cierre de Wall Street, lo que llevó a los títulos a caer por debajo de los 100 dólares por primera vez desde febrero.