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Por el momento, el Movimiento Al Socialismo (MAS) en Potosí no tiene cabida. Por nueve años seguidos fue el principal partido político; sin embargo, después del conflicto cívico, su aceptación cayó por el rechazo del Gobierno a analizar su pliego de 26 puntos.

En ese panorama, el gobernador potosino, el oficialista Juan Carlos Cejas, pidió ir a un revocatorio sabiendo que la norma establece esta medida cuando las autoridades electas tienen al menos dos años y medio de gestión. Además, creció la consigna de ir en contra del estatuto autonómico del departamento.

Ayer, Potosí tuvo un día tranquilo después de 25 jornadas de paro y movilizaciones. Se determinó que la población se abastezca de alimentos y productos de primera necesidad para encarar una nueva etapa en las movilizaciones. Se vieron largas filas en los negocios y en las gasolineras. Los buses pasaron hacia el sur del país porque se decidió levantar el bloqueo. Empero, hoy se reanuda el paro cívico.

Repudio al MAS
El presidente del Comité Cívico Potosinista (Comcipo), Jhonny Llally, explicó que el MAS “ya no tiene” respaldo político en la capital potosina. Dijo que otro panorama es en el área rural, donde, por ejemplo, Betanzos se ofreció para que el gobernador pueda dirigir el departamento desde esa ciudad.

“Nadie quiere saber nada del MAS. Su cúpula no acompañó su lucha y se burló del pueblo potosino. Nos traicionaron, incluso a mí, porque yo voté por Evo Morales”, lamentó Llally.

Comcipo decidió exigir la renuncia de Cejas y del alcalde de Potosí, William Cervantes, porque “no acompañaron” la movilización cívica. Además, los dirigentes anunciaron que harán campaña por el No al estatuto autonómico del departamento.

El movimiento cívico está registrado ante el Tribunal Supremo Electoral (TSE) como organización para hacer campaña por el No para el referendo del 20 de septiembre.

En el MAS esta situación no preocupa y culpan al exgobernador Félix Gonzales de haber permitido que crezca la disconformidad por atender los pedidos de los cívicos. El diputado Víctor Borda, vicepresidente de la Cámara Baja, se estrelló contra la exautoridad por “no atender” a Comcipo y “no culminar” los proyectos previstos.

Gonzales lamentó la acusación y demostró que en su gestión cumplió con el pliego cívico. “Lamentamos que gente propia del MAS haga esas declaraciones”, reprochó.

El gobernador Cejas dijo que no quiere “aferrarse” al cargo y pidió un revocatorio. Esta medida se puede aplicar a autoridades que hayan cumplido dos años y medio de gestión, según la Constitución