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Febrero de lluvias dejó claro que este no será el mejor año para Pando. Al castigo que le dio el Acre a Bolpebra y a Cobija, ayer se ha sumado la embestida del río Tahuamanu sobre Porvenir, el municipio que Bolivia descubrió en 2008 por una matanza irresuelta.

Esta vez la pequeña ciudad, ubicada a poco más de 30 kilómetros de la capital, recibe el golpe de una crecida que, según el gobernador Édgar Polanco, ha rebasado sus altos barrancos con poco más de metro y medio de corriente de aguas turbias, agitadas como una revuelta. Aquí hay 70 familias evacuadas.

“Se está evacuando a los damnificados. Van por encima de 70 familias rescatadas en el municipio de Porvenir. Eso ha provocado daños en Porvenir y ha dejado a Filadelfia incomunicada”, explicó el gobernador, visiblemente muerto de sueño. O sea que Filadelfia también paga las consecuencias.

Por esto, en la hoja de ruta del Centro de Operaciones de Emergencia Departamental (COED) hoy figura una excursión de equipos de salvamento y dotaciones de ración seca, comandados por Defensa Civil, que utiliza un helicóptero multipropósito Z9, informó Ramiro Mojica, comandante de la Primera División de Ejército.

Por lo pronto, servirá de consuelo saber que la capital de Pando, teatro de la tragedia, ha visto bajar el nivel de las aguas por primera vez en cinco días. “Entres 20 y 25 centímetros”, anunció el alcalde Carmelo Vargas, que por otra parte maneja una cifra de 915 familias evacuadas en unos 20 albergues.

Dos aviones Hércules
El primero aterrizó a las 18:15. El segundo avión, con nombre de semidiós griego, llegó al aeropuerto de Cobija 10 minutos después. Del estómago de las dos aeronaves bajaron 24 brigadistas médicos, 600 colchones, frazadas, mosquiteros y algo más de comida traída desde Santa Cruz por el Ministerio de Defensa.

De un brinco, el ministro Jorge Ledezma saltó a la pista y corrió a repartir abrigo, colchones y alimentos a los damnificados que están en los coliseos, sobre todo a La Peta, donde está Diego Gabriel Silva, líder de esos refugiados, el joven que un día antes reclamó al vicepresidente Álvaro García Linera por abrigo y alimento para sus representados.
Ledezma hizo hincapié en que, para él, gracias a la administración de Evo Morales, el Estado ahora tiene la capacidad de enfrentar desastres naturales de este tipo, que la prueba es la ayuda que ha traído a Cobija y la gran movilización que impulsa el Gobierno.

Para él, no existe la necesidad de declarar a Pando zona de desastre nacional (lo que habilitaría el auxilio internacional), en sentido contrario a la petición de la senadora opositora pandina, Carmen Eva Gonzales, que presentó un proyecto en la Asamblea