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El canciller de Chile, Heraldo Muñoz, calificó este domingo, en una entrevista con el diario La Tercera, de compleja la relación de su país con Bolivia y Perú, aunque no excepcional, porque a su juicio, cada cierto tiempo se registran momentos de mayor o menor tensión con ambos países.

"Crítico es una palabra excesiva. Podría decir que es un momento complejo, como varios que el país ha vivido en los últimos años. El momento actual no es excepcional", explicó el jefe de la diplomacia chilena.

A su juicio, Chile tiene una política exterior sólida, variada, cuyo reconocimiento internacional se evidencia en el peso que tiene en los organismos multilaterales, en los que dijo goza de respeto.

En esa línea, remarcó que "el activo" que tiene que cuidar Chile, cuando se enfrenta a desafíos "como el de estos días", es la unidad y la cohesión nacional fortalecida -según sus palabras- en una reciente reunión entre la presidente Michelle Bachelet con los ex cancilleres, los parlamentarios y los dirigentes de todos los partidos.

El canciller chileno reaccionó con fuerza a la pregunta del entrevistador, que consideró que las declaraciones del papa Francisco y de la canciller de Alemania, Angela Merkel, se tomaron como un respaldo a las aspiraciones bolivianas y una derrota a la postura chilena.

"A ver, esos líderes han llamado al diálogo. Déjeme preguntar: ¿Quién ha roto el diálogo? ¿Quién decidió demandar unilateralmente a su interlocutor en el diálogo ante la Corte de La Haya? ¿Se demanda ante un tribunal para dialogar?. El canciller boliviano visita Santiago, nos enteramos por los diarios, no me pide entrevista y no habla con ninguna autoridad chilena. ¿Eso es diálogo? Bolivia está más bien en un monólogo. Diálogo es lo que queremos. Por eso es que no podemos sentirnos aludidos, y menos ofendidos", cuestionó Muñoz.

En 2013 Bolivia sentó a Chile ante La Haya, en busca de un "diálogo sincero" para resolver la demanda marítima boliviana.

Chile había objetado en 2014 la competencia de la CIJ para conocer la demanda marítima boliviana, y después de 14 meses, ese tribunal internacional rechazó ese recurso interpuesto por La Moneda.