Miembros de cuatro familias residentes en la calle 18 del barrio Suárez la pasaron mal para Año Nuevo, pues alrededor de 20 pandilleros atacaron sus casas, causaron destrozos y se marcharon lanzando amenazas, por lo que los afectados pidieron garantías a la Policía ante otra probable agresión de los vándalos.

El ataque sucedió a las 7:30 del 1 de enero. Olga Aguilera dijo que todo empezó cuando uno de sus sobrinos salió a defender a un amigo que estaba a punto de ser asaltado por dos sujetos. El joven venció a golpes a los delincuentes y metió a su amigo a su casa, mientras tanto los sometidos se fueron y al rato volvieron con su grupo a causar los destrozos.

“Hoy (viernes) vinimos a la Policía del Plan a sentar la denuncia, pero nos reclamaron por qué no lo hicimos el mismo día de la agresión. Uno que no está acostumbrado a estos líos no sabe qué hacer. El policía nos preguntó si hubo heridos y como le dijimos que no, no le dio mucha importancia a nuestro caso e incluso nos pidió que vayamos a averiguar los nombres de los pandilleros. Yo creo que eso es trabajo de la Policía. Nosotros queremos protección o garantías”, manifestó Elda Aguilera, afectada.

Otra vecina, que solo tiene hijas mujeres, confesó que teme mandarlas al quiosco o a otro lado, por temor a los pandilleros.

Pleito y heridos entre vecinos
En el barrio 24 de Junio, zona de Los Lotes, se registró una agresión a una familia por parte de otro clan familiar con el que son enemigos declarados.

El hecho sucedió el 1 de enero, a las 6:30. La denuncia indica que Bladimir Copa Rojas fue a la tienda del barrio a comprar una botella de vino y al retornar resultó agredido por Juan Pedraza N. Bladimir huyó, pero en la puerta de su casa fue rodeado por parientes y amigos de Pedraza, que apedrearon el domicilio, destrozaron ventanales y lesionaron a siete integrantes de la familia Copa, incluso a una mujer con un niño en brazos.

Uno de los Copa salió en un auto en busca de auxilio, pero en la calle los contrarios le hicieron añicos el parabrisas.

El Cnl. José Villarroel, comandante de la Policía de Los Lotes, afirmó que este caso no está relacionado con pandillas. Son rencillas antiguas entre ambas familias. “El penúltimo antecedente data del 2 de septiembre de 2014, cuando Juan Pablo Pedraza Rodríguez y Serapio Copa Cayo acudieron a la comisaría después de un pleito y firmaron un acta de buena conducta recíproca”, informó Villarroel