Escucha esta nota aquí

La decodificación del genoma de restos humanos de 400.000 años de antigüedad hallados en el yacimiento español de Atapuerca y la reapertura del acelerador de partículas de Ginebra figuran en la lista de las mayores promesas científicas para 2015 que publica hoy la revista "Nature".

Los paleontólogos esperan completar durante el próximo año la secuencia del genoma del fósil humano más antiguo en el que se ha encontrado ADN, un fémur que fue desenterrado en la Sima de los Huesos de Atapuerca.

A finales de 2013 se publicó ya el genoma mitocondrial de esos restos, una labor "hercúlea" dado el deterioro de las muestras, según la revista británica "Nature", que señala que decodificar el resto del genoma será "aún más complicado".

Los resultados de ese trabajo ayudarán a clarificar las relaciones evolutivas entre los humanos, los neandertales y el grupo conocido como los denisovanos.

El mundo científico estará también atento el próximo año a la reapertura del Gran Colisionador de Hadrones de Ginebra (LHC), que volverá a funcionar en marzo tras dos años detenido.

La instalación, ubicada en el Laboratorio Europeo de Física de Partículas (CERN), será capaz de producir colisiones entre partículas a energías de 14 TeV (teraelectrovoltios), cerca del doble que hasta ahora.

La revista "Nature" sostiene asimismo que el fin de la epidemia de ébola que ha causado hasta ahora cerca de 7.000 muertos en África Occidental será asimismo uno los logros científicos de 2015.

En cuanto a la exploración espacial, en el próximo año la atención estará centrada en las misiones a planetas enanos.

La sonda Dawn de la Nasa alcanzará en marzo el protoplaneta Ceres, el cuerpo más masivo en el cinturón de asteroides entre Marte y Júpiter, del que se cree que alberga una capa de agua helada bajo su corteza.
Además, la nave New Horizons, también de la Nasa, llegará tras un viaje de 5.000 millones de kilómetros a Plutón.

En el ámbito de la medicina, la revista científica señala que diversas compañías farmacéuticas están inmersas en una carrera por comercializar una nueva clase de medicamentos contra el colesterol que podría ver la luz durante 2015.