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El fenómeno de El Niño, que ha hecho de nuevo su aparición en el Pacífico, es especialmente dañino para sus homónimos de carne y hueso, a los que afecta incluso antes de nacer, por lo que la Unicef insta a los países a estar preparados.

Para los niños, "El Niño" puede significar desnutrición, inseguridad alimentaria, pobreza, abandono, pérdida de su hogar o de la escuela y un mayor riesgo de padecer enfermedades, abusos y explotación, según un informe al que tuvo acceso EFE.

Los que nacen durante o hasta tres años después de un episodio de "El Niño" pueden incluso medir y pesar menos que los niños nacidos antes o después de ese periodo, según un estudio realizado en 2008 por la Universidad John Hopkins, una de las numerosas fuentes usadas por la Unicef para su informe sobre la situación en Suramérica ante este nuevo episodio del fenómeno climático.

Hasta hace unos pocos meses la pregunta era si el fenómeno, que consiste en una elevación anormal de las temperaturas de las aguas superficiales del Pacífico, lo que genera severas alteraciones en el clima que pueden dar como resultado desde inundaciones hasta sequía, efectivamente había vuelto a tomar forma.

Hoy hay señales ciertas de que está afectando ya a una vasta zona de América Latina, no solo la bañada por el Pacífico.

El Niño 1997-1998, considerado el peor episodio del fenómeno en el siglo XX, ocasionó pérdidas estimadas en unos 11.000 millones de dólares en Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela, los más afectados en Sudamérica.

En su evaluación de la situación actual, Unicef señala que los países con mayor riesgo en Sudamérica "parecen estar mejor preparados" que en 1997-1998.