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La Alcaldía de San Javier solicita la declaratoria de emergencia municipal en base a un informe técnico que constata el desastre provocado por las inundaciones. La declaratoria parece inminente ante la magnitud de daños ocasionados por el desborde de la represa Soroboquí ocurrido el fin de semana.

Las autoridades llegaron a tal determinación luego de evidenciar que casi la totalidad de los puentes que conectan a San Javier con las comunidades rurales quedaron prácticamente inhabilitadas.

El atractivo natural Aguas Calientes también sufrió las consecuencias de la crecida de un riachuelo que pasa muy cerca al lugar. El documento de la declaratoria ha sido derivado al Concejo municipal y este miércoles en sesión extraordinaria se tratará este único punto.

La declaratoria de desastre permitirá utilizar los recursos del Gobierno municipal destinados para este fin. Por otra parte, los comités cívicos de San Javier, mediante documentos firmados por organizaciones y sociedad civil, solicitan a las autoridades departamentales y nacionales para que puedan apoyar al restablecimiento de los caminos y puentes que están destruidos.

Comunidades aisladas 

La torrencial lluvia caída el último domingo y que alrededor de las ocho de la mañana registró un alto descenso causó la destrucción de cuanto puente encontró en su camino. Tal es el caso de la represa Soroboquí, que una parte de su estructura no resistió y colapsó llevando consigo la tubería que abastece de agua a la población desde la serranía Las Maras, ubicada a 10 kilómetros de la población.

La población sufre actualmente por el desabastecimiento de agua y los pobladores recurren a las quebradas o manantiales que en estos días fluyen en buena cantidad por las lluvias.  También hay cisternas que llegaron desde poblaciones vecinas como San Ramón y Concepción para proveer de agua a los diferentes barrios.

Las autoridades municipales y directivos de la cooperativa de agua COSSAJA, a través de los medios de comunicación, conciencian a los pobladores para consumir el agua previamente hervida. La maquinaria pesada está trabajando en el mayor punto de desastre de la represa Soroboquí para permitir que los técnicos puedan realizar el empalme de las tuberías y que el agua llegue nuevamente a la población.

Muchas comunidades quedaron prácticamente aisladas, la producción de quesos que se genera principalmente en el campo tiene dificultades para llegar al mercado local, los productores tienen que ingeniárselas para trasladar sus productos hacia la población, pero también para retornar a pie a sus comunidades.

La población de San Javier, ubicada a 225 kilómetros al nor este de Santa Cruz, cuenta con una población de alrededor de 19.000 habitantes, el abastecimiento de agua en estos últimos años se genera desde la vertiente en la serranía Las Maras.