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El Gobierno y la Central Obrera Boliviana (COB) conmemoraron el día del trabajo distanciados, opuesto a lo que sucedió la pasada gestión, ciando el propio presidente Evo Morales participó de la marcha de los trabajadores.

"Tenemos que seguir impulsando para poder consolidar una mejor Ley General del Trabajo al cual no hemos podido llegar a consenso y existe un Decreto que es vital para los derechos laborales. Estamos molestos con el equipo técnico de los distintos ministerios", afirmó el secretario general de la COB, Elmo Pérez, entrevistado por radio Erbol.

Fue notoria la ausencia del máximo ejecutivo de esa instancia, Juan Carlos Trujillo, que no estuvo en Palacio de Gobierno cuando el primer mandatario promulgó cuatro Decretos Supremos (DS) destinados a la clase obrera del país.

Según conoció EL DEBER, incluso durante la madrugada de esta jornada continuaron las reuniones entre los dirigentes de los obreros y equipos de varios ministerios, con el fin de afinar algunas disposiciones para que fueran promulgadas hoy. No lograron consensos. 

"Entebndemos que por algunos Decretos que no se han emitido es esta separación. En el transcurso de estos días haremos como dirigentes una evaluación", dijo Hugo Pérez, representante de la Central Obrera Departamental (COD) de La Paz.

En la sede de Gobierno existieron dos marchas, ambas sin mucha afluencia de trabajadores. Una expresó su respaldo a las medidas del Gobierno y otra criticó que no se hubieran aprobado medidas de fondo en beneficio de los obreros. 

Hoy el presidente Evo Morales aprobó el DS 2346, que instituye el incremento salarial del 8,5% para la clase obrera del país y en un 15% el Salario Mínimo Nacional, llegando a 1.656 bolivianos. También la medida contempla al sector público, haciendo que el sueldo del primer mandatario llegue a 21.483 bolivianos.

Acuerdos incumplidos

Dentro de las medidas que la COB esperaba estaba el Decreto que permitiría a los trabajadores acumular sus vacaciones, otra que garantizaba el reconocimiento a las conquistas sindicales y, finalmente, la nueva Ley General del Trabajo, que espera varios años su aprobación.