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Escritores, periodistas e intelectuales del mundo, entre ellos el estadounidense Paul Auster y el británico Salman Rushdie, suscribieron una carta abierta al presidente de México, Enrique Peña Nieto, para exigir el esclarecimiento del asesinato del fotoperiodista Rubén Espinosa.

"En su país, señor Presidente, las estadísticas de impunidad en los casos contra periodistas son alarmantes", estimaron los firmantes de la misiva, al citar un estudio de la Comisión Nacional de Derechos Humanos que da cuenta de un 89% de estos casos sin resolver.

"Los reporteros mexicanos, en particular, viven en peligro mortal. Las organizaciones criminales, los funcionarios de gobierno corruptos, y un sistema de impartición de justicia incapaz siquiera de determinar la responsabilidad de los asesinos son causa de la extrema vulnerabilidad de los reporteros" en México, añade la carta publicada en el portal web de PEN International, asociación global que defiende la libertad de expresión.

En su carta, los remitentes -entre ellos el estadounidense Tom Brokaw y el chileno Pablo Simonetti- denuncian una "censura a tiros" en México, y estiman que el crimen de Espinosa fue un "parteaguas" por haber ocurrido en la capital, un lugar que hasta ahora se consideraba un refugio seguro para periodistas que trabajan en provincias donde impera la violencia.

Los firmantes de la carta, que dicen contar con el apoyo del Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ), demandaron a Peña Nieto "garantizar el esclarecimiento inmediato y efectivo de los asesinatos" contra todos los periodistas en su país, a través de una "investigación sin contemplaciones de los funcionarios estatales y municipales que, en cada caso, se puedan haber visto involucrados".

La tragedia
El 31 de julio el fotógrafo Rubén Espinosa, de 31 años, fue asesinado de un balazo en una vivienda de Ciudad de México junto a cuatro mujeres, una de ellas activista de derechos humanos.

Espinosa trabajaba para varios medios nacionales desde el violento estado de Veracruz (este), pero tras sufrir varias agresiones, entre ellas una golpiza propinada por policías estatales en 2013 y recientes actos intimidatorios, decidió refugiarse en Ciudad de México desde principios de junio.

Con una docena de comunicadores asesinados en los últimos cinco años, Reporteros Sin Fronteras coloca a Veracruz como uno de los tres lugares más riesgosos del mundo para la labor periodística, después de Irak y Siria.

Según Reporteros Sin Fronteras, suman más de 80 comunicadores muertos y 17 desaparecidos en México desde 2000.