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11/05/2015
La Iglesia católica y la representante de Derechos Humanos en Santa Cruz, Irene Galvis, no ven con buenos ojos los procesos abreviados que se realizaron en Palmasola desde el lunes hasta el sábado pasado en el marco de un plan de descongestionamiento de causas que logró que 250 casos tengan sentencia condenatoria.

“Mucha gente no es culpable y se inculpa. ¿Qué van a hacer afuera?, van a buscar trabajo, pero sus antecedentes van a decir culpable de esto y lo otro y no tendrán la posibilidad de conseguir oportunidades.

Observamos este proceso que le dicen abreviado, por no decir proceso para que se inculpen. Aquí hay mucha tela por cortar, una retardación de justicia de años la quieren hacer volar en días sin tomar en cuenta el aspecto social y humano”, recalcó Galvis, quien convocó a los periodistas para hoy, a las 9:00, en la sala de prensa de la Gobernación para denunciar este y otros aspectos que ha observado en una inspección realizada.

Por su parte, la Iglesia denunció en días pasados que muchos inocentes tienen que declararse culpables ante la desesperación del hacinamiento y de todo el sistema injusto en las cárceles. Al respecto, el sacerdote Marcial Chupinagua considera que no se debe regatear la libertad por una circunstancia, pues antes que nada está la dignidad de las personas. “La visita del papa es una circunstancia, la justicia y la libertad deberían ponerse en práctica todo el tiempo y bajo cualquier circunstancia”.

Para él, inculparse para obtener la libertad más rápido o para disminuir la sobrepoblación de Palmasola no está bien porque la justicia es la llamada a otorgar el tiempo preciso de cárcel a los culpables, ni un día más y ni un día menos.

En la misma línea, el padre y comunicador Guillermo Siles cree que la manipulación jurídica en todo el país es una situación que preocupa.

Desde el otro lado
En su descargo, el fiscal de distrito Gomer Padilla manifestó que solo se está haciendo uso de la norma procesal.

“El proceso abreviado es una herramienta que está para usarla, el problema es que se la practica poco; el proceso abreviado es una salida alternativa que busca cómo resolver los casos, tenemos gente sin sentencia y nuestro trabajo como fiscales junto al tribunal de justicia es resolver los conflictos penales.

Que estas personas no encuentren trabajo o sean estigmatizadas corresponde a otros niveles de Estado, esto ya no es un tema del Ministerio Público o de la autoridad judicial”.

Recalcó que desde su perspectiva no encuentra el lado negativo a esta iniciativa. “Es mejor que hacer nada”.

Los hechos

En Palmasola, el penal más grande de Bolivia, hay más de 5.000 presos de los cuales el 80% no tiene sentencia ejecutoriada.

La delegada del Tribunal Supremo de Justicia, Aydée Martínez, acompañó este procedimiento y reveló que luego de muchas audiencias, para las que fueron desplazados más de 60 fiscales de la capital y de las provincias, se consiguió que 250 casos tengan sentencia condenatoria mediante juicio oral y procedimiento abreviado dentro del penal.

“Hay buenos resultados de este trabajo, el objetivo es atender las causas de más de 1.000 reos”, enfatizó.

El Tribunal Supremo de Justicia espera reducir un 50% las causas que tienen mora procesal y según un cable de noticias de ABI, el Ministerio Público considera que con esta medida está mostrando su compromiso en la lucha contra la impunidad, avanzando en lo que la gente reclama, justicia pronta y oportuna. Es más, el comunicado afirma que hubo buena expectativa de parte de los internos