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En la avenida Paraguá y segundo anillo, en donde hasta hace unos meses quedó abandonado el edificio que ocupaba Slan, se lleva adelante la remodelación y puesta en funcionamiento de la séptima sucural de Pronto mini market, que se espera se aperture a mediados de abril.

En el cuarto anillo, la familia Kuljis reconstruye el edificio que ocupaba el Hipermaxi, anegado por un incendio a fines del año pasado. Si bien hasta el momento no se confirmó que se pondrá nuevamente en funcionamiento el supermercado, se dio a conocer que se encara un proyecto “más ambicioso y a largo plazo”, que contempla la puesta en funcionamiento de una ferretería que abastezca a las empresas del Parque Industrial e incluso se disponga de salas de cine.

El gerente general de Pronto, Bruno Gallardo, informó que la inversión para remodelar la infraestructura asciende a $us 300.000, y contempla la renovación de los techos, pisos y luminaria. A la vez que se subalquiló 150 metros para una sucursal de la cadena Farmacorp y 80 metros para una entidad bancaria.

Las otras sucursales de Pronto están ubicadas en la avenida Beni; el Urubó, en los condominios Sevilla (Pinatar y Terrazas II), en Vista verde y barrio Norte. “En abril esperamos inaugurar una sucursal en Cochabamba también, y comenzar la expansión hacia La Paz”, destacó el ejecutivo.

En el cuarto anillo, allegados a la empresa aseguraron que hasta fin de mes se dará a conocer de manera oficial el nombre de la franquicia y las características que van a ofrecer al público.

Una zona comercial

Para el economista y docente de la Uagrm, Nelson Ríos Campos, el sector terciario o de servicios se encuentra en expansión debido a varios factores, entre los que destacó la estabilidad macroeconómica, el crecimiento económico que este año se anunció en 4,7% y la búsqueda del confort del consumidor cruceño.

Según el economista, la Paraguá es una de las cuatro avenidas con mayor flujo comercial para los supermercados o restaurantes. Las otras tres son la Santos Dumont, Beni y Alemania.

Según su criterio, el consumidor las prefiere porque son de alto tráfico, tienen zonas de estacionamiento, son seguras y con un ambiente limpio.

Un negocio en expansión

Según datos de la Cámara de Comercio, en 2017 las ventas en los supermercados se incrementaron un 11,7%, logrando $us 495 millones. A la par de la importación de alimentos para el hogar que creció un 6,9%, según datos de la Fundación Jubileo.

En ese sentido, el economista considera que hay dos variables a analizar: la generación de empleo y fluidez económica que genera el sector y si los productos que se venden son nacionales o importados.

“Aportan a la exposición de marcas nacionales, en especial de lo gastronómico o de las bebidas, que adquieren a través de consignación; es decir, que pagan solo si venden el producto”, agregó.

Según datos del IBCE, a 2012, Santa Cruz tenía 96.000 metros cuadrados de centros comerciales con una inversión de $us 75 millones. En Bolivia hay 200 franquicias de alimentos y la tendencia es que se expanda el sector.