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Al fiscal argentino Alberto Nisman lo "mataron", dijo su exesposa, una jueza que representa como querellante a las dos hijas del procurador que denunció en enero a la presidenta Cristina Kirchner, al revelar el resultado de una investigación forense paralela.

"Nisman no sufrió un accidente, no se suicidó, lo mataron. Su muerte es un magnicidio de proporciones desconocidas", dijo Salgado en rueda de prensa.

La fiscal que investiga la muerte de Nisman, Viviana Fein, señaló que evaluará el informe para confrontarlo con las pericias oficiales y no descartó convocar a una junta médica, en declaraciones dadas a radio Nacional apenas se conoció el informe de la investigación paralela.

Fein insistió en que mantiene en curso la investigación sobre el deceso de su colega, caratulado como suicidio, suicidio inducido u homicidio.

"Sólo podemos concluir que Nisman fue víctima de un homicidio, sin lugar a dudas", dijo el informe de los peritos de Arroyo Salgado, de casi 100 páginas acompañadas por fotos del cadáver. En el informe forense solicitado por la familia se cuestiona las actuaciones oficiales 46 días después de su muerte.

Resultados del peritaje

Arroyo Salgado convocó a la prensa que colmó una sala del Consejo Deliberante de la localidad de San Isidro, donde tiene su juzgado, y se presentó acompañada por dos reconocidos peritos forenses y un doctor en criminalística.

El informe también indicó que "el cuerpo fue movido", dato que contradice la versión de la fiscal, quien había dicho que el cuerpo yacía en el piso del baño del apartamento obstruyendo la puerta sin que ninguna persona haya entrado hasta la llegada del juez y de los peritos la noche en que se halló el cadáver.

Para Arroyo Salgado "lamentable e irremediablemente la autopsia (oficial) derivó en conclusiones parciales, precipitadas y equivocadas, que hayan sido funcionales a el o los homicidas, contribuyendo a su impunidad o retardándola (justicia) en el mejor de los casos", dijo.

"No existió espasmo cadavérico, porque hubo agonía", señaló en otra conclusión que cuestiona las pericias oficiales según las cuales la mano derecha de Nisman estaba rígida con el dedo en posición de gatillar el arma Bersa calibre 22, con la que se efectuó el disparo que lo mató.

Denuncia y muere

Cuatro días antes de morir, Nisman había generado un sacudón político al acusar a Kirchner, a su canciller, Héctor Timerman, y a allegados del gobierno de haber encubierto a iraníes acusados del atentado contra la AMIA, entre ellos al expresidente iraní Alí Rafsanjani.

El fiscal que investigaba el atentado contra el centro judío AMIA que causó 85 víctimas mortales en 1994, apareció muerto el 18 de enero en el baño de su apartamento, con un disparo en la cabeza de una pistola prestada por un colaborador, en un hecho que aún se indaga.