Una torrencial lluvia que llegó junto con un frente frío, a las 8:00 de ayer, provocó que la jornada de trabajo sea irregular en la ciudad, pues además hubo poco transporte público para que la gente pueda trasladarse. Varios barrios de las zonas alejadas quedaron inundados, al igual que un condominio ubicado en la radial 17 ½. Del mismo modo, los ríos Piraí y Grande registraron importantes crecidas, pero que no pasaron a mayores.

Las avenidas pavimentadas de los barrios periféricos se tornaron en canales de drenaje causando molestias a los pocos peatones que se aventuraron a salir de sus domicilios y a los conductores, pues más de uno se quedó con el vehículo parado en la vía.

Según el meteorólogo de Aasana Gonzalo Céspedes, el frente frío llegó con tormentas eléctricas y mucha humedad y se quedará en la región hasta hoy al mediodía, cuando la temperatura comience a subir y marque 29ºC como máxima.

“Hasta las 14:00 cayeron 68 litros por metro cuadrado, es una precipitación moderada considerando que estamos en temporada lluviosa, por lo que en cualquier momento puede caer otro aguacero. Este sábado el viento cambiará a noroeste y la temperatura máxima pasará los 30º C”, informó Céspedes.

Los perjuicios
Mercedes Rojas vende empanadas y chicha en el ingreso al nuevo mercado La Ramada, en el distrito 10, pero la repentina lluvia corrió a sus clientes, por lo que la jornada no le fue beneficiosa ya que lo que gana es para su manutención diaria.

En la avenida Las Américas, zona sur, José Manrique pasó calores cuando su taxi quedó enfangado en una cuneta, siendo socorrido por unos vecinos solidarios. Igualmente, Andrés Llanque se quejó porque la avenida Paurito no termina de ser pavimentada, lo que le ocasionó que su camioneta, en la que transportaba vidrios a El Quior, se quede plantada en plena vía.

En Palmira Nueve, zona sur, la casa de Dalia Morón quedó i-nundada, incluso se mojaron todas sus pertenencias, por lo que la Unidad Municipal de Emergencias (UME) llegó para asistirla. En ese barrio cuatro viviendas fueron afectadas. Los vecinos piden el mantenimiento de los canales de drenaje.

Pocas llamadas de auxilio
En un recorrido efectuado por los distritos 8, 9, 10 y 12 se vio cómo las principales avenidas estaban llenas de agua y los canales estuvieron a punto de rebalsar; sin embargo, la línea telefónica 334-4637, de los bomberos municipales, no registró pedido de auxilio.

A su vez, la UME solo registró dos solicitudes de ayuda, una del barrio 24 de Junio y otra del barrio San Francisco, zona sur. Ambas zonas fueron atendidas con motobombas, indicó Roxney Borda, jefe de la UME.
Los que se asustaron fueron los vecinos de la avenida Mariscal Santa Cruz, porque el canal casi rebalsa, pues había muchas bolsas con basura que impedían que el canal cumpla su función. Otro lugar donde el agua asustó a los vecinos fue en el ingreso al mercado Guapurú, en El Quior. “La inundación se da porque la Alcaldía no termina de construir el canal Piraicito”, anotó Abelardo Roque.

Crecida de los ríos
El río Piraí también registró una importante crecida debido a la lluvia. En la zona de Rancho Chico, ubicado en el municipio de La Guardia, cinco personas quedaron atrapadas por la crecida, por lo que el Comité de Emergencias Departamental (COED), de la Gobernación, envió socorristas para poner a salvo a estas personas. En Quebrada Seca siete dragueros también quedaron atrapados por la crecida del río, por lo que debieron ser socorridos.

Según registros del Searpi, entre las 10:00 y las 16:00, en las cuencas alta (Bermejo, La Angostura) y media (Puente Eisenhower) se reportaron crecidas superiores a los seis metros. En cuanto al río Grande, hubo crecidas extraordinarias en la zona de Comarapa y San Isidro