En mayo del año pasado EL DEBER entrevistó a Jacob Ostreicher en New York, Estados Unidos, donde asistía a un acto en el que galardonaban a Sean Penn. El empresario, prófugo de la justicia boliviana, contó aquella vez que había perdido su matrimonio, al igual que sus negocios y debía vivir gracias a la buena voluntad de algunos amigos y de la comunidad judía. Ocho meses más tarde, su situación ha cambiado muy poco.

Más de un año después de haber fugado de Bolivia, Jacob Ostreicher expresa que no ha podido recuperar su "vida normal", según relata en una entrevista en exclusiva para la agencia de noticias Associated Press (AP).

La dura experiencia y la forma en que salió del país han marcado su vida y ahora sobrevive "gracias a la caridad de algunas estrellas de Hollywood", como es el caso de Sean Penn, su principal benefactor y Robert Downey Jr., el intérprete de Iron Man y de filántropos de la comunidad judía en los Estados Unidos.

“Es duro comenzar una nueva vida”, contó Ostreicher en una declaración a la agencia estadounidense AP. 

Jacob Ostreicher vive en la actualidad solo en Los Ángeles, está desempleado y no ha recuperado su vida normal ni su matrimonio, que se vino abajo durante su estadía en Bolivia y tras los problemas legales y económicos que vivió.

Sean Penn fue la persona que lo recibió en el aeropuerto de Los Ángeles cuando logró escapar de Bolivia, lo alojó en su departamento durante las primeras semanas y lo animó a seguir adelante. La familia de Penn contribuyó en el apoyo emocional a Ostreicher en aquellos días, relata en la entrevista.

El actor le presentó a su colega Robert Downey Jr., quien le regaló varios trajes caros y accesorios por valor de miles de dólares.

Ostreicher es también apoyado por el instituto Aleph, una fundación que ayuda a judíos con problemas judiciales en todo el mundo. Fue esta organización la que contactó a Sean Penn por su vínculo con presidentes de izquierda en Latinoamérica.

El caso Ostreicher

Jacob Ostreicher es un empresario norteamericano que invirtió en el cultivo de arroz en Bolivia. Cuando inició el negocio, cuenta, no sospechó que las tierras que compraba pertenecían a un narcotraficante y que la representante que dejaba a cargo en el país lo terminaría estafando.

Cuando se dio cuenta de que el negocio andaba mal viajó hasta Bolivia en 2011 donde fue acusado de lavado de dinero y ganancias ilícitas. Ahí comenzó su calvario, fue víctima de una red de extorsión que funcionaba al interior del Ministerio de Gobierno, una organización que fue destapada a raíz de su caso.

La semana pasada, uno de los implicados, Denis Rodas, reconoció su culpabilidad en la red de corrupción, mientras una decena de funcionarios siguen siendo sometidos a juicio por el caso.

Ostreicher logró salir de la cárcel de Palmasola con detención domiciliaria en diciembre de 2012, un año después huyó de Bolivia a los Estados Unidos, donde vive en la actualidad y es prófugo de la justicia boliviana.