La improvisación en Real Potosí continúa. El equipo de la Villa Imperial solo llevó su uniforme oficial para enfrentarse a Sport Boys y tuvo que prestarse los pantalones cortos del dueño de casa, debido a que el cuarto árbitro, Carlos Arteaga, hizo la observación porque eran del mismo color que los del local (blanco). Además, los jugadores se colocaron una cinta negra en sus medias para que se diferencien de las del rival.

El plantel potosino saltó a la cancha con su habitual camiseta lila y, abajo, una prenda negra en la que resaltaba un ‘parche’ blanco, que tapaba el escudo del Toro warneño y el número. Los jugadores demoraron en salir del vestuario porque alistaban su ‘pinta’ para disputar este partido, además lo hicieron uno a uno y no en grupo. Para completar el 'show', el capitán Herman Soliz no tenía su cintillo y tuvieron que colocarle una venda como brazalete.

También puedes leer:

Solo con cuatro suplentes

En la previa al partido se hablaba de que los planteles que dirigen Wálter Botto (respaldado por Calixto Santos) y Fernando Ochoaizpur (que fue contratado por Wilson Gutiérrez) viajarían a Santa Cruz, pero solo el grupo del primero llegó a la capital cruceña (fue el que jugó); mientras que el del segundo no pudo salir de Sucre porque no hubo pasajes para toda la delegación.

Para colmo de males, en la delegación que comanda Botto solo 15 futbolistas están habilitados para disputar partidos en la División Profesional, el resto no puede ser tomado en cuenta. Lo que derivó en que solo queden cuatro suplentes en la banca, situación que complicó al momento de realizar cambios tácticos.

También puedes leer: