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El presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, advirtió este viernes que responderán a Corea del Norte por el ciberataque en contra del estudio Sony Pictures y del que se responsabiliza directamente al régimen de Pyongyang.

"Causaron mucho daño y vamos a responder (...) proporcionalmente en el lugar y momento que escojamos", dijo el mandatario, sin dar más detalles.

En una rueda de prensa en la Casa Blanca, la última antes de partir de vacaciones navideñas, el mandatario descartó que otro país haya estado involucrado en coalición con Pyongyang en el ataque.

Según Obama, los ejecutivos de la cinematográfica "cometieron un error" al dejarse intimidar por los piratas cibernéticos y hayan cancelado la proyección de la película "The Interview".

"No podemos tener una sociedad en la cual un dictador en alguna parte puede imponer la censura aquí en Estados Unidos", señaló.

"Por qué si alguien puede intimidar a unas personas para no presentar una película, imaginen lo que harán si ven un documental o un reporte noticioso que no les gusta".

En sus amenazas contra los que fueran a ver la película, los responsables por el ataque cibernético habían invocado los ataques contra Estados Unidos el 11 de septiembre de 2001.

Varias importantes cadenas de salas de cine anunciaron el miércoles que no proyectarían la película, hasta que finalmente Sony decidió retirarla.

La película 
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The Interview es una comedia de enredos, protagonizada por James Franco y Seth Rogen, sobre un complot orquestado por la CIA para matar al líder norcoreano Kim Jong-un.

Iba a estrenarse el 25 de diciembre en Estados Unidos, pero Sony Pictures canceló su lanzamiento luego de que los "hackers", que ya habían causado un grave problema a Sony Pictures tras la divulgación de correos electrónicos bastante vergonzosos, lanzaron graves amenazas a todo el que fuera al cine a ver la cinta.

El actor George Clooney criticó hoy la decisión de retirar la película de carteleras. "Alguien amenaza con volar edificios y de golpe todos tenemos que doblegarnos", comentó el actor y director.

La respuesta de Sony

"Sony no capituló", se defendió el director general de la firma Michael Lynton. "El presidente, la prensa y la opinión se equivocan sobre lo que sucedió realmente", señaló.

En el origen del ataque cibernético contra Sony Pictures yace la cinta "The Interview" que el estudio pensaba estrenar para su temporada de fin de año.

Reivindicado por el grupo autodenominado Guardianes de la Paz o GOP (Guardians of Peace), el ciberataque dejó a la luz cientos de correos electrónicos internos, datos salariales, números de seguridad social de trabajadores y hasta guiones en preparación.

"No hemos cedido, no nos hemos rendido, hemos sido perseverantes", aseguró Lynton, recordando que primero fueron las salas de cine las que se negaron a proyectar la película.

La portavoz del Departamento de Estado, Jen Psaki, había dicho previamente que no había "información creíble" que permitiera tomarse las amenazas de los piratas cibernéticos en serio.

Millonaria pérdida

El poderoso sindicato de directores de Hollywood, DGA, señaló que esta "situación sin precedentes" demuestra que "unos pocos cibercriminales remotos pueden secuestrar toda una industria" y hacer de la libertad de expresión "una presa".

"Esperamos que este incidente se convierta en un punto de motivación para que quienes nos preocupamos por la libertad de expresión nos unamos y defendamos este derecho inalienable", afirmó el DGA en un comunicado.

La operación de piratería "destruyó el sistema informático de Sony, "volviendo inutilizables varios miles de computadoras", señaló la policía federal. El costo para el estudio podría ser cercano a los 500 millones de dólares, según expertos.