Escucha esta nota aquí

El jet ejecutivo Gulfstream G300, incautado por la Aduana hace más de cuatro meses, pasa sus días en los predios del aeropuerto El Trompillo como un objeto intocable, que genera una cuantiosa deuda por peaje.

La Administración de Aeropuertos y Servicios Auxiliares a la Navegación Aérea (Aasana), entidad responsable del cobro, indicó a través de Fernando Fallman, jefe de aeropuerto, haber enviado cartas de cobranza a la Aduana. “Tenemos entendido que ya pasó a ser propiedad de esa entidad, por ello, tenemos que percibir por los días en que el jet está en este aeropuerto”.

Sobre el tema, la Aduana deslindó responsabilidad indicando que la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) es la institución encargada de la aeronave. “Por temas logísticos de espacio se transfirió a la DGAC desde hace varios meses. Está en manos de esa entidad”, revelaron.

Aasana insiste en que día a día se acumula la deuda por la ocupación de un espacio del aeropuerto, cuyo costo es de Bs 338 por día el cual multiplicado por 152 días, desde julio hasta la fecha sumaría un total aproximado de Bs 51.376.

El costo de peaje está catalogado por tamaño y capacidad de la aeronave, como es el caso del Jet Gulfstream, de tamaño mediano con capacidad para 14 personas, que continúa precintado. La DGAC fue consultada sobre el jet y la deuda a Aasana, pero no respondió hasta el cierre.