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El volante boliviano Danny Bejarano vivió de cerca una situación que llamó la atención a escala mundial y que derivó en la suspensión de la Superliga del fútbol griego hasta nuevo aviso. Su equipo, el Panetolikos FC, aprovecha este receso obligatorio para seguir mejorando futbolísticamente y así aspirar a una clasificación a la Europa League.

El domingo, el presidente de PAOK, Iván Savvidis, ingresó al terreno de juego con un arma de fuego después de que el árbitro del partido ante el AEK, Giorgos Kominos, le anulara un gol a su equipo. “Aquí en Grecia es casi normal que hayan suspensiones porque la gente es muy fanática y los dirigentes también”, contó Bejarano a DIEZ, desde la ciudad griega de Agrinio. “Tampoco uno puede hacer nada. Solo queda trabajar y esperar que se solucionen las cosas”, agregó.

Sobre el incidente dijo que el directivo se equivocó y que la paralización del torneo los perjudica. “A falta de cinco fechas estamos con la incertidumbre y además perdiendo ritmo de competencia”, expresó Bejarano. El fútbol griego fue intervenido por el Gobierno, situación que complica más la reanudación del presente torneo.

Se acostumbró

A pesar de los sucesos, que no son habituales en Bolivia, Danny quiere “renovar” su contrato, que termina en junio. “Quiero quedarme fuera de Bolivia. La idea es continuar en Europa o en algún club importante de Sudamérica”, explicó Bejarano.

El Panetolikos FC es undécimo en la tabla, con 29 puntos –entre 16 equipos-. Su próximo partido será ante el Giannina, cuando se reinicie el campeonato.