El ministro de Gobierno, Carlos Romero, informó este viernes que existen componentes políticos en las protestas registradas en el municipio de Warnes, situación que generó un enfrentamiento entre vecinos del municipio norteño con agentes de la Policía. La gresca se saldó con 46 personas detenidas, tres policías heridos y vehículos oficiales afectados.

La protesta en Warnes comenzó el martes, cuando un grupo de vecinos del barrio San Antonio se movilizaron exigiendo al alcalde Mario Cronenbold la ejecución de obras comprometidas para la zona. La tensión estalló anoche, cuando la Policía intervino y gasificó a las personas que permanecían bloqueando la ruta al Norte Integrado.

"Hay componentes políticos porque es una movilización que ha sido financiada, tenemos alguna información, con base a una investigación de inteligencia que nos han adelantado de que evidentemente hubo recursos económicos que se han destinado a esta movilización", explicó Romero, en entrevista con la radio estatal Patria Nueva.

El ministro lamentó el accionar de los vecinos de Warnes, pese a que se había acordado dejar sin efecto las movilizaciones con el compromiso de reunirse esta tarde en la capital cruceña y escuchar las demandas de los protestantes. "No entiendo el nivel de violencia, siendo que el Gobierno había confirmado la reunión con la gente movilizada en el Conaltid, en la ciudad de Santa Cruz, estamos aguardando que definan a 15 delegados para que empecemos", señaló.

Esta mañana, la tensión volvió a Warnes por parte de familiares de las personas detenidas que volvieron a bloquear esporádicamente la ruta al norte, exigiendo la liberación de los sujetos que fueron detenidos anoche.

Ante esta exigencia, Romero dijo que esta situación no sucederá mientras no entreguen a los responsables de atacar brutalmente a un policía que resultó con una herida grave en la cabeza, y a los que quemaron una motocicleta de la Policía y también dañaron vehículos oficiales.