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La atracción física es una parte muy importante de las futuras experiencias sexuales. Sin embargo, ¿de qué manera afecta nuestra altura y nuestro físico a nuestras posibilidades de tener amantes? Un estudio de la Universidad de Clemson en Carolina del Sur (EEUU) quería averiguar si efectivamente el tamaño de nuestro cuerpo estaba de alguna manera relacionado con este número.

Los investigadores realizaron una encuesta a 60.000 hombres y mujeres heterosexuales en la que se especificaba el peso, la altura y el número de parejas sexuales que habían tenido hasta ahora. Los participantes fueron posteriormente divididos en 6 categorías, partiendo desde los más bajos (de 1,58 m en los hombres y 1,25 m en las mujeres) a los más altos (de 1,98 m o más en los hombres y 1,82 m o más en las mujeres).
Una vez analizados los resultados, estos confirmaron parcialmente diversos estereotipos sociales: primero, los hombres altos son los más atractivos para las mujeres y también los que ligan más; segundo, los hombres más bajos son los menos atractivos y por tanto los que ligan menos. Respecto a las alturas alejadas de los extremos, los resultados no fueron concluyentes y hubo poca variación en el número de parejas sexuales según las diferentes estaturas.
“La investigación ha demostrado que las mujeres prefieren a los hombres que son un poco más altos que ellas. Es posible que para la mayoría de las mujeres haya un cierto umbral mínimo de altura, después de lo cual se tendrá en cuenta un hombre como potencial pareja sexual, y por lo tanto los hombres por encima de esa altura van a terminar con un número similar de parejas sexuales”, explica David Frederick, líder del estudio.

¿Y el sobrepeso?
En cuanto al índice de masa corporal (IMC), los hombres que se encontraban en el rango de peso normal o con sobrepeso arrojaron un porcentaje mayor de parejas sexuales que los agrupados en los grupos de obesos y delgados. Los hombres con sobrepeso son los que mayor número de parejas sexuales presentaron.

Respecto a las mujeres, la única asociación consistente se basó en que las mujeres extremadamente bajas tenían muchas menos parejas sexuales que cualquier otra mujer.
En cuanto al peso, el índice de masa corporal no destacó nada en particular.
Tener bajo peso, peso normal o sobrepeso y obesidad no marcó ninguna diferencia en el número de parejas sexuales en las mujeres