Escucha esta nota aquí

Bajo la consigna de "renta o muerte", cerca de 500 personas con discapacidad agilizan el paso para llegar a la ciudad de La Paz y reunirse con el presidente Evo Morales.

La caravana, que lleva más de 30 días desde que partió de Cochabamba, prevé ingresar antes del medio día a la sede de Gobierno, donde descartan cualquier acercamiento con otras autoridades. Solo quieren hablar con el primer mandatario.

A la cabeza del perro, denominado "renta", el grupo movilizado recibe muestras de afecto por parte de la ciudadanía. Ropa, alimento y aplausos marcan su último tramo. Vehículos de la Policía Boliviana y efectivos de Bomberos les abren paso.

En la víspera el viceministro de Educación Especial, Noel Aguirre, dijo que el Gobierno está abierto al diálogo, pero sin condiciones. Ellos rechazan la instalación de cualquier mesa para conversar y aseguran que su único pedido es el bono de 500 bolivianos.