El segundo corte de energía eléctrica en menos de un mes, que sufrió Santa Cruz, genera dudas en la eficiencia técnica del personal de Guaracachi, en la calidad de las máquinas que allí operan, en la certeza de que el apagón no se repetirá y que habrá una oferta suficiente.
El llamado de atención lo realizó, Herlan Solís, secretario de Energía, Mina e Hidrocarburos de la Gobernación de Santa Cruz, que sostuvo que el 40% de la población de la ciudad que se quedó sin luz el lunes, debe tener una adecuada explicación y la certeza de que esto no volverá a pasar.

Solís subrayó que otra vez el problema surge en la generación, al igual que el primer apagón que afectó al 85% de los consumidores del departamento, y demuestra que hay una falta de capacidad para evitar estos inconvenientes y una lenta reacción para solucionarlos.

La autoridad indicó que se vive en una inseguridad energética que obliga al Gobierno a replantear su programa y a verificar la calidad de sus equipos para que den la certeza de que no habrá más cortes, algo que, a criterio de Solís, no se puede asegurar y menos evitar.

A su vez, la gobernadora de Santa Cruz, Ruth Lozada, se mostró preocupada e indicó que la falta de energía afecta a la producción del departamento y contribuye a crear un ambiente de inseguridad.
Por su lado, Fernando Castedo, presidente del Comité Cívico pro Santa Cruz, puntualizó que lo sucedido demuestra una mala administración en Guaracachi y que el personal que trabaja allí no es idóneo.

La explicación de ENDE
Eduardo Paz, nuevo presidente de ENDE, explicó que el corte se debió a la explosión inesperada y fortuita de un transformador de medición que paró la central Guaracachi y que dejó de ofrecer 242 MW.

Paz sostuvo que la máquina afectada tiene 15 años de antigüedad, cuando su vida útil es de 30, y remarcó que hace unos días tuvo mantenimiento.

Sobre la capacidad del personal de ENDE y de Guaracachi, Paz, sostuvo que el personal esta capacitado y que algunos tienen más de 20 años de experiencia en el sector eléctrico.

Juan José Sosa, ministro de Hidrocarburos y Energía, a tiempo de pedir disculpas a la población por los cortes, se mostró preocupado, aunque remarcó que se trataron de hechos fortuitos que igual deben ser investigados en profundidad.

“Por supuesto será sometido a una investigación profunda de las responsabilidades que pueda ocurrir con esto, y se va actuar con la dureza más firme que tenemos", indicó.

Por su parte, el presidente Evo Morales señaló que podía tratarse de un boicot o que los controles de calidad no estaban funcionando y que no concebía que se registren apagones en un departamento de alta producción como Santa Cruz