Un niño de dos años de edad fue brutalmente maltratado por su padrastro, que lo castigó porque se negaba a comer algunos alimentos. El hecho sucedió en el barrio El Quior, en Santa Cruz de la Sierra.

El menor de edad tiene marcas de chicotazos en la espalda y el rostro con signos de golpes.

Los vecinos fueron quienes denunciaron el grave caso al escuchar el llanto del niño y llamaron a la policía, según un reporte del canal de televisión Red Uno. El caso está siendo investigado por la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (Felcv).

En anteriores ocasiones ya se había denunciado que el menor de edad era víctima de maltrato.

Los habitantes de la zona además aseguraron que la madre del menor de edad fue testigo de cómo flagelaron a su hijo. La Defensoría del Niño intervino el hogar en conflicto, informó el mismo canal televisivo.