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La crecida de las aguas del Río Grande causó la muerte de una persona en el municipio de Okinawa y el Piraí afectó a 46 familias que quedaron aisladas en la comunidad de Hardeman, en el norte del departamento. De igual manera, la corriente del río Yapacaní arrastró a un hombre, que se encuentra desaparecido y que continúa siendo buscado por rescatistas de la Gobernación.

A estos percances se suman los deslaves que han provocado la interrupción del tránsito entre la capital departamental y Samaipata durante el fin de semana y otro corte en la ruta Vallegrande-Postrervalle, sitios donde han sido desplazadas máquinas del Servicio Departamental de Caminos.

El secretario de Seguridad Ciudadana de la Gobernación, Enrique Bruno, indicó que el domingo se reportó la desaparición de un hombre en Okinawa cuyo cuerpo fue hallado a las pocas horas, siendo entregado a la Policía de la provincia Warnes para que proceda a su identificación.
Además, desde el 28 de diciembre ha sido reportado como desa-parecido Gabriel Oña Moreno, de 19 años, el cual fue visto pescando por última vez, a las 16:00, debajo del puente del río Yapacaní.

“Hemos retomado las tareas de búsqueda del joven pescador que llegó a recrearse ese día en el Yapacaní, por lo que pedimos a los turistas tener mucho cuidado al estar cerca de los ríos en esta época”, manifestó Bruno.

Desborde del Piraí
Según el Servicio de Encauzamiento de Aguas y Regularización del Río Piraí (Searpi), por el momento no hay ninguna crecida en las cuencas de los ríos Piraí, Yapacaní, Parapetí, Ichilo y Grande, pues el agua ha bajado el fin de semana.

Sin embargo, la crecida del río Piraí anegó varios asentamientos de la comunidad de Hardeman situados a orillas de este cauce, en el municipio de San Pedro, en la provincia Obispo Santistevan, perjudicando a 46 familias. “Como ayuda hemos enviado 230 kilos de arroz, 230 kg de harina, 92 kg de frejol, 46 kg de sal y 46 botes de aceite para que se alimenten los afectados durante 10 días mientras dure la emergencia; además van paramédicos para examinar a las personas”, dijo Bruno.

A su turno, el director del Searpi, Luis Ernesto Aguilera, lamentó que los pobladores de Hardeman no hayan respetado la servidumbre ecológica, pues se han asentado a orillas del río Piraí