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El gobierno municipal de Roboré, a través de su alcalde Iván Quezada, denunció que, debido al asentamiento de una comunidad sobre terrenos que pertenecen al área forestal municipal, la zona está siendo deforestada.

Según Quezada, dicha comunidad, denominada Tupac Amaru, conformada por unas 30 personas, han logrado obtener la autorización de la Autoridad de Bosques y Tierras (ABT) para asentarse en el lugar. “Han ingresado al sector y con el uso de dos (tractores) orugas lo han desmontado, incluso han abierto un camino de 3 kilómetros de largo por unos 14 metros de ancho, y dicen que el camino tendrá en total 7 km”, informó el burgomaestre en contacto telefónico con 
EL DEBER Radio.

Explicó que la zona del asentamiento se encuentra dentro de las 24.000 hectáreas del área declarada forestal municipal mediante resolución ministerial en 2006. Sin embargo, pese a eso, instancias nacionales aprobaron este nuevo asentamiento de familias que serían de Chapare.

“Nos sentimos vulnerados, porque el municipio es la primera institución que debía conocer esta situación. La ley indica que el área forestal debía abarcar el 20% del territorio, pero solo tenemos esas 24.000 hectáreas, las cuales tienen una vocación forestal maderera”, dijo y agregó que en diciembre de 2017 el área fue declarada patrimonio municipal.

Aclaró que no está en contra de que se otorguen tierras a familias que necesitan producir, pero no dentro de un área forestal. En tal sentido, plantea la reasignación de estas familias a terrenos ubicados al sur del municipio.

EL DEBER intentó conocer la versión de la ABT, pero no fue posible. No obstante, Adolfo León, ejecutivo de la Federación Única de Trabajadores Campesinos de Santa Cruz, negó que el asentamiento sea ilegal, pues cuenta con la aprobación del INRA. “Si el INRA otorgó autorización es porque esas tierras son fiscales y productivas”, expresó.