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Besar a los hijos en los labios es una muestra de cariño que debe tener límites, opinan psicólogos,  pedagogos y médicos. El doctor Klaus Billewicz dice que por higiene no es recomendable el beso en la boca porque los niños pueden contagiarse alguna enfermedad o virus a través de la saliva.  

El beso, afirma la sexóloga Mónica Rivero, es una demostración de afecto que no despierta malicia en la mente de los niños, pero el conflicto puede surgir cuando comienzan a tener conciencia sexual. Además, si los besos cesan de pronto, pueden tomarlo como una señal de desprecio. 

“Es un tema polémico. Hay expertos en contra y a favor. Enseñamos intimidad de muchas maneras, no solamente mediante las palabras. Al dar besos en la boca estamos diciendo, indirectamente, que es permitido besar así como muestra de afecto, lo cual puede generar confusión spbre todo entre padres e hijos del sexo opuesto”, remarca.

Agrega que existen muchas demostraciones de afectos más apropiadas y no ambiguas. Pero en sí, dar beso en la boca a los hijos no es malo porque implica demostrar afecto. Lo que se debe hacer es establecer límites. ¿Hasta cuándo? ¿En qué ocasiones? 
La sicóloga Claudia Tórrez opina que se trata de una mala costumbre de los padres y no de una necesidad de los hijos. Para la terapeuta, lo ideal es que los padres dejen en claro que esta es una demostración destinada a la pareja.

Demostración sublime
En criterio de la sexóloga Liliana Zabala, besar los labios de los niños es una de las acciones más sublimes y muestras más tiernas de amor. Es un vínculo afectivo y de ternura entre padres e hijos que hace más fuertes los lazos. 

“No hay porqué alarmarse. Los chicos, a medida que crecen, se dan cuenta de la sexualidad y ellos mismos ya no quieren repetir esta acción. Les da vergüenza porque consideran que  los besos son solo entre novios”, concluye.