Escucha esta nota aquí

La Alcaldía dio 72 horas de plazo para que los vendedores del Abasto despejen las vías adyacentes a dicho centro para realizar trabajos de mejoramiento y, en respuesta, los comerciantes de diferentes mercados protagonizaron ayer una multitudinaria marcha que llegó hasta el Abasto, donde realizaron un “cabildo” para expresar su rechazo al plan de traslado de gremiales. Los dirigentes dieron 72 horas a la comuna para que los convoque a dialogar, caso contrario anuncian otras medidas.

Ayer se conoció que el gobierno municipal notificó a los vendedores del Abasto que están asentados en el espacio público  para que retiren sus puestos, pues este lunes iniciarán trabajos de mejoramiento de la zona.

 La secretaria de Planificación, Sandra Velarde, dijo que el área externa del mercado debe ser removida para que sea habilitada al tránsito. “No podemos permitir que el espacio público sea un mercado, hay una ley municipal que nos obliga a recuperar las áreas tomadas”, expresó Velarde.

Los planes de la comuna fueron ratificados por la presidenta del Concejo, Angélica Sosa, que informó de que en los próximos días máquinas ingresarán a la zona del Abasto para demoler los puestos que están en el espacio público, pues se pretende mejorar el drenaje y las vías.
Anoticiados de la medida, comerciantes de La Ramada, Los Pozos, Siete Calles y otros centros marcharon hasta el Abasto para apoyar a sus compañeros.

Desde distintos puntos, los gremiales, vestidos de blanco y portando banderines del mismo color, llegaron a la rotonda del tercer anillo interno y av. Piraí, donde realizaron una reunión. 

Sobre un camión, que hacía de testera, los dirigentes de los distintos mercados, entre ellos Róger Labardens, Rodolfo Ochoa, Willy Zubieta, Jaime Victoria y Richard Góngora, manifestaron que están en contra de la forma en que la Alcaldía viene encarando el plan de ordenamiento de los mercados, pues la familia gremial no está siendo tomada en cuenta.

Labardens, dirigente de La Ramada, pidió dar 72 horas de plazo a la Alcaldía para que los convoque a dialogar e instale mesas de trabajo para realizar un traslado consensuado. “Nos declaramos en estado de emergencia y  en tres días vamos a tomar el Concejo”, dijo Labardens y recibió el apoyo de los manifestantes.

Los gremiales también exigen que se levante el control de los camiones para que pueda ingresar mercadería al Abasto y los productos no se echen a perder en el mercado mayorista. Además desconocieron al concejal Jesús Cahuana, al que acusan de traidor.  

Cahuana fue golpeado por un grupo de vendedores

En medio de la protesta de los gremiales, ayer también se conoció  que el miércoles  el concejal Jesús Cahuana (UCS) fue agredido físicamente por un grupo de comerciantes cuando llegaba hasta el mercado minorista Abasto para verificar los trabajos de reubicación de los comerciantes que todavía venden en las afueras del mercado.

Del mismo modo fue agredido el efectivo de la guardia municipal, Érick Cortez Durán, quien sufrió una fractura de nariz y múltiples golpes en la cabeza. El funcionario fue llevado hasta un centro médico municipal para ser atendido de emergencia, según se informó.