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La Corte Suprema de Chile ordenó este miércoles procesar a quince exagentes de la policía secreta de la dictadura de Augusto Pinochet por el asesinato, en julio de 1976, del español Carmelo Soria Espinoza, funcionario de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), informaron fuentes judiciales.

La resolución del máximo tribunal chileno revocó un dictamen anterior, del juez especial Lamberto Cisternas, que había denegado el procesamiento de los involucrados y ordenó someterlos a proceso por los delitos de homicidio calificado y asociación ilícita, precisaron las fuentes.

El crimen

Según la resolución de la Corte Suprema, la detención ilegal y homicidio de Carmelo Soria Espinoza, que llegó a Chile como refugiado de la Guerra Civil Española, fueron planificados y ejecutados en cumplimiento de órdenes dadas por quienes se desempeñaron como jefes de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) durante la dictadura de Pinochet (1973-1990).

La muerte de Carmelo Soria es emblemática entre los crímenes de la dictadura. El diplomático, que era sospechoso de pertenecer al Partido Comunista, fue interceptado cuando conducía su vehículo el 14 de julio de 1976 por agentes disfrazados de carabineros y llevado a una mansión del lujoso sector santiaguino de Lo Curro, en la que vivían Michael Townley y Mariana Callejas.

Townley tenía en el subterráneo un laboratorio en el que preparaba gas sarín para asesinar a opositores a Pinochet y que servía además como lugar de interrogatorio y tortura, mientras en la casa su esposa dirigía talleres literarios o celebraba tertulias con conocidos escritores de la época.

En esa casa, Soria fue torturado y, como nunca entregó información, le aplicaron gas sarín. Luego lo "destestuzaron" haciendo palanca contra un escaño por medio de la torsión de la cerviz.

El cadáver de Soria fue introducido en su propio automóvil y lanzado a un canal de riego, después que los agentes le vaciaron encima una botella de licor, para hacer creer en un accidente provocado por la ingesta de alcohol.

Los implicados


Entre los inculpados figuran el general retirado Raúl Iturriaga Neumann, los brigadieres Pedro Espinoza, Jaime Lepe, que fue secretario personal de Augusto Pinochet, y Pablo Belmar, además de los comandantes Guillermo Salinas y René Quilhot y el coronel Juan Morales Salgado.

También el estadounidense Michael Vernon Townley, el exmayor Armando Fernández Larios y el exiliado cubano Virgilio Paz Romero, los tres condenados en Estados Unidos por el asesinato del canciller chileno Orlando Letelier, cometido en Washington en septiembre de 1976.

Townley y Fernández Larios se entregaron a la justicia estadounidense y recibieron leves condenas tras convertirse en testigos protegidos, condición en la que continúan viviendo hasta el presente en ese país.

Sólo por asociación ilícita fueron procesados la escritora Mariana Callejas Honores, esposa de Michael Townley, María Damiani Serrano, Ricardo Muñoz Cerda y Carlos Sáez Sanhueza, en tanto que como cómplice de homicidio calificado fue encausado José Lagos Ruiz.

Mariana Callejas también fue condenada a prisión por el asesinato del general Carlos Prats González, antecesor de Augusto Pinochet al mando del Ejército chileno, perpetrado en Buenos Aires en septiembre de 1974.