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Esta noche, un potrillo encantador, que usa avión privado para transportarse y que tiene el talento innato de levantar suspiros a su paso, desvelará sus Confidencias en el estadio Ramón Tahuichi Aguilera, ante 20.000 personas.

Alejandro Fernández, que vuelve a la ciudad de los anillos después de casi una década, subirá al escenario a las 22:30 para interpretar una veintena de éxitos, entre los que se encuentran Así es la vida, La mitad que me faltaba, Me dediqué a perderte, Canta corazón y Yo nací para amarte. Y es que en dos horas de show no solo desvelará su lado más romántico, sino que también dejará salir a su ‘charro interior’, ya que, según las productoras Business Group y Premier Group, el hijo de Vicente Fernández viene acompañado por 62 personas, de las cuales 12 son mariachis, 11 son músicos de su banda, tres son coristas y los demás, parte del equipo técnico y de producción.

El robacorazones mexicano, que emprendió la gira mundial para promocionar su disco Confidencias -grabado en el Teatro Real de Madrid, acompañado por su orquesta, mariachi y la Sinfónica de Madrid-, descansará en la suite presidencial del hotel Los Tajibos antes de ir al estadio, donde será atendido ‘a cuerpo de rey’ por 25 personas.

Contrario a lo que se pudiera pensar, el ganador de dos Grammys Latinos y dos premios Billboard no tuvo exigencias excéntricas para su estadía en Santa Cruz, salvo una botella del exclusivo coñac Curvoisier y agua Evian, que no faltarán en su camerino, que será decorado con alfombras, velas y rosas. Jean Paul Flores anticipó que su espacio estará completamente cerrado y tendrá muebles de primera, alfombras, conexión a internet y todas las comodidades de un hotel.

Y, dada la talla del artista, no es para menos.

NO PERDÁS DETALLES
El espectáculo, diseñado especialmente para que el intérprete de No lo beses se luzca a sus anchas, cuenta con un sistema de estructuras móviles que maneja más de 300 luces robóticas y que fue diseñado en Bélgica.

La imponente tarima mide 22 metros de ancho por 19 de fondo y nueve de alto y, aunque la estructura la provee Sonilum, las luces y el sonido estarán a cargo de los técnicos que forman parte de la gira.

En los 250 metros cuadrados de pantallas led que dan forma y vistosidad al escenario, se apreciarán videos que fueron filmados y producidos en México. Fernández también promocionará su país a través de su vestuario: durante el show utilizará un atuendo confeccionado con telares artesanales de Chiapas y un traje de charro que fue hecho en Jalisco.

Pese a que esta ‘info’ es importante, hay algo que es cierto: no importa lo que ‘El Potrillo’ se ponga o sobre qué se pare a cantar... la cosa es que se deje domar. Así, sin tantita pena