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Un beso significa amistad, sexo y amor, en cualquier parte del mundo no importa la religión, por un beso de su boca voy al cielo y hablo con Dios, alcanzo las estrellas de emoción”, dice la canción de Romeo Santos. El lunes 13 de abril se celebró El Día Mundial del Beso, una celebración que aparentemente surgió gracias al beso más largo de la historia, que duró 46 horas 24 minutos y 9 segundos.

La curiosa celebración nos permite reflexionar acerca de este encuentro de labios que transmite cosas que las palabras no logran hacer. Por eso las personas siempre necesitarán de este tipo de expresiones, coinciden en señalar los sicólogos y sexólogos.

La sexóloga Mónica Rivero afirma que el beso es importante porque muchas veces dice cosas que con palabras no se pueden expresar. Agrega que en las relaciones de pareja son importantes porque aumentan el vínculo, la seguridad y la confianza. En las terapias sexuales se pone como tarea el acercamiento a través de estas caricias, ya que son una herramienta indispensable para iniciar el acercamiento sexual muchas veces temido.

“Se dice que el beso es más importante que el sexo en el sentido de que es un vínculo que une a la pareja conectándola de manera especial. Generalmente las parejas con problemas maritales ya no se dan besos, lo cual es uno de los síntomas de que la relación está en decadencia”, indica.

Asimismo, el sexólogo Miguel Ángel Áñez coincide en que dejar de besar es sinónimo de debilitamiento de la relación. Primero se van disminuyendo los besos y luego se enfría el sexo.

Indica si hay química o no

Un buen beso puede quedar grabado para siempre en la memoria de una persona. Tal es la carga energética que transmite que puede determinar, o no, la compatibilidad y la química entre el hombre y la mujer, asegura Áñez.

“En una relación el beso es una prueba muy importante para determinar el grado de compatibilidad con la otra persona. Un neurotransmisor -la dopamina- genera esa sensación de bienestar, de anhelo con el otro, que también reacciona con la novedad. Si esta novedad se pierde con el tiempo, la gente puede caer en el error de dejar de besarse y no hay que hacerlo. La dopamina nos genera esa sensación de deseo ardiente y otro neurotransmisor, la serotonina, nos lleva a tener pensamientos incesantes hacia otra persona, sobre todo si es nueva”, expresa Sheril Kirshenbaum, bióloga de la Universidad de Texas y autora del best seller La ciencia del beso: lo que nuestros labios nos están diciendo.

Explica que el beso también dispara la hormona llamada oxitocina, vinculada con el amor. Es la que permite identificar el apego hacia una persona determinada y la que nos mantiene aferrado a una relación en el tiempo. Transmite la sensación de cercanía, de proximidad, de calidez.

“Muchas parejas, con el tiempo, dejan de darse un beso cuando se encuentran o se despiden. Y eso hace que se distancien emocionalmente. Es importante conservar esas pequeñas grandes cosas en la relación. Esos besos constantes son necesarios porque son los que mantienen vivo el amor”, remarca la bióloga.

Tipos de besos

Parrado explica que hay diferentes tipos de besos, unos son de amor filial, otros de amistad y otros de pasión en pareja. Los que se dan entre padres e hijos desde bebés, ya sean en el cachete, en la frente, lluvia de besos en varias partes del cuerpo como un juego, fomentan la unidad, el cariño, sentimientos de validación, autoestima, respeto, fraternidad, ternura, mejor comunicación.

“Con el tiempo pueden disminuir los ataques de beso, pero el de saludo, despedida y de bendición no tiene caducidad, así como el beso de disculpa o perdón, al igual que el abrazo. Mantenerlos vigorizará las relaciones de familia y contribuirá a fortalecer una sana y equilibrada autoestima y expresión de emociones”, resalta.

Añade que los besos de amistad también son importantes y expresan respeto, unidad, fraternidad y promueven las relaciones cordiales y expresivas. Los que se dan en parejas, son un signo de lenguaje corporal donde los cónyuges se expresan amor sin palabras.

Añade que son fundamentales como elemento de comunicación afectiva y expresión de unidad, desde los roces que se dan como saludo o despedida y en cualquier circunstancia, hasta los besos apasionados que son preludio amoroso al encuentro íntimo.

“Solo mediante besos se puede experimentar excitación, satisfacción plena, ya sea por contacto directo de labios así como la exploración corporal con la boca, que complementa la antesala al mismo acto sexual. Son los que preparan el momento idílico de la pareja como expresión afectiva, amorosa, de deseo, promueve mayor complicidad, empatía, placer, romanticismo y buena comunicación”, apunta la sicóloga.

Algunos beneficios

La sicóloga Fanny Parrado manifiesta que el beso es una forma de expresión afectiva, que aporta muchos beneficios tanto fisiológicos como sicológicos y que pueden representar un saludo, respeto, amistad, símbolo de afecto, ternura, pasión o deseo.

Sicológicamente, prosigue, permite aumentar el vínculo, genera apego y unión hacia la persona a quien se quiere expresar afecto o de quien se recibe. “Un beso puede darse en muchas circunstancias y con diferentes intenciones, pero sí o sí genera sentimientos y emociones positivas, una sensación de bienestar, de satisfacción, de encuentro, ternura, empatía, aceptación y validación”, apunta.

El beso entre hombres

Parrado explica también que el beso entre hombres es común en algunos lugares de España, Argentina y en países árabes se da en ambas mejillas para señalar fraternidad y como ritual de saludo. “Cada cultura adopta y mantiene ciertos rituales de saludo que son heredados por antepasados o por moda”, finaliza.
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